21/09/2020

Así actúan los incívicos en el bus: “Gritos, música alta, pies en el asiento, escupen…”

El colectivo de trabajadores del transporte público de Barcelona reclama “mano dura” contra los usuarios que “no saben comportarse” tras aflorar críticas de viajeros

Así actúan los incívicos en el bus: “Gritos, música alta, pies en el asiento, escupen…”

La nueva normativa que prepara el Ayuntamiento de Salamanca para garantizar que los viajeros del transporte público vayan aseados y se comporten adecuadamente no solo ha dado pie a un debate que ha hecho aflorar las quejas de los usuarios de otras ciudades, como Barcelona y su área metropolitana, sino que ha despertado las críticas de los trabajadores del transporte público.

“Se podría escribir un libro sobre la mala praxis de los usuarios”, ha desvelado el colectivo de empleados del bus de Barcelona en una carta remitida a La Vanguardia a raíz de esta polémica. Tanto es así que, para el personal, solo hay una solución, según su experiencia diaria, para acabar con el incivismo: “mano dura”.

En realidad, son también los propios usuarios los que reclaman al Ayuntamiento de Barcelona y a los consistorios del área metropolitana que se apliquen de forma más rígida las normas cívicas. Hasta el momento, casi el 100% de los lectores que han contestado a nuestra encuesta apuestan por la mano dura.

La falta de higiene en el bus es terrible. En ocasiones, hemos tenido que bajarnos del autobús por el olor altamente desagradable”

En su carta, los trabajadores del bus de Barcelona describen algunas de las actitudes incívicas más habituales que se producen a diario:

— No respetar las ubicaciones de personas mayores o de los carritos de niños o a las personas con discapacidades físicas.

— Comer en el interior del vehículo.

— Escupir.

— Poner los pies encima de los asientos.

— Fumar.

— Gritar.

— Escuchar la música alta sin auriculares.

Capítulo a parte en este libro tendrían “los hurtos”, aunque este fenómeno ya no entraría en el ámbito del incivismo, sino de la delincuencia.

Solo hay una solución: “aplicar la mano dura con todas estas incidencias para que los usuarios sepan comportarse como ciudadanos y paguen por los actos incívicos”, aseguran los trabajadores.

En caso de aplicarse más mano dura y sancionar a los incívicos, el personal considera que “los demás ciudadanos, que son la gran mayoría, se alegrarían de todo esto seguro”. Además, “irían bien seguros y con un buen servicio público”, concluyen.

Información editada y publicada por La Vanguardia