23/09/2020

En Sant Joan Despí, una turba vecinal desaloja con violencia ocupaciones ilegales

.

En Sant Joan Despí, una turba vecinal desaloja con violencia ocupaciones ilegales

Según han informado diferentes medios, una turba vecinal desalojó el martes con violencia dos ocupaciones de locales de sucursales bancarias abandonadas en Sant Joan Despí.

Las redes se han hecho eco de lo acontecido, y las grabaciones de los ciudadanos y vecinos han corrido inmediatamente.

A las nueve de la noche aproximadamente, varios jóvenes asaltaron a pedradas y a patadas las cristaleras de un inmueble que había pertenecido a Caixabank y que se encuentra en la calle de Mare de Deú de la Mercè. En el interior había cuatro jóvenes de origen magrebí. Uno de ellos resultó herido al cortarse con los cristales que saltaron en pedazos y fue evacuado en ambulancia.

Los otros tres abandonaron la sucursal escoltados por los Mossos d’Esquadra y entre el griterío de los concentrados. El segundo ataque se produjo minutos después en otra oficina bancaria abandonada, del Banco Sabadell, frente al mercado municipal. El ocupante de este segundo local salió sin oponer resistencia al ser sorprendido por la irrupción tumultuaria.

Imágenes redes sociales

En la antigua fábrica Chemens Graphics, una nave vacía ubicada en la calle Gran Capitán del barrio de Les Planes que alberga una ocupación ilegal que asusta a la población se lleva a cabo una concentración vecinal diariamente. Hasta esta semana, se había desarrollado sin incidentes.

El martes, sin embargo, el martes la manifestación fue mas alterada y los Mossos se desplegaron para proteger la nave, en cuyo interior residen varias personas, de perfiles varios, a quienes los vecinos consideran responsables de la inseguridad que perciben en las calles. Al topar contra el cordón policial, varios de los concentrados tomaron la decisión de asaltar otras ocupaciones ilegales.

Según fuentes policiales y municipales, el ataque de las oficinas bancarias estuvo liderado por jóvenes agresivos que no son de la población. Estos “infiltrados” actuaron como agitadores que prendieron la mecha del hartazgo vecinal, que lleva tiempo en incubación.

Los Mossos arrestaron a dos de ellos por delitos de atentado contra agentes de la autoridad y trabajan para identificar a más implicados. No están descartadas nuevas detenciones durante las próximas horas o días porque, según subrayan, no van a permitir que nadie “se tome la justicia por su cuenta”. 

En el origen del malestar vecinal está la ocupación de la fábrica de Chemens Graphics, frente a la que se celebra la protesta diaria. Según todos los vecinos consultados por este diario, de su interior han surgido autores de ataques contra sus vehículos, de tentativas de allanamiento en comercios, de robos con violencia a ancianos y de peleas entre ellos que, en alguna ocasión, han terminado a navajazos.