04/10/2022

6 de cada 10 usuarios de patinetes admiten que circulan con exceso de velocidad, según un estudio del RACC

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ACCIDENTE PATINETES DIARI DE MALLORCA PORTADA

IMAGEN DE ARCHIVO DIARI DE MALLORCA

El patinete eléctrico tiene cada vez más adeptos en Barcelona, L’Hospitalet y toda el área metropolitana, pero a medida que crece el número de usuarios también se ha disparado la siniestralidad, que se ha doblado en los últimos 4 años.

Si el primer semestre del 2019 hubo en Barcelona 187 accidentes de tráfico con patinetes implicados, este año ya llevamos 397 también hasta julio. Unos datos que confirman la sensación de inseguridad que tienen los usuarios del patinete, según el último barómetro sobre «Movilidad con VMP –Vehículo de Movilidad Personal– en Barcelona y sus accesos» hecho por el RACC y presentado este martes. Estos datos serían perfectamente extrapolables a L’Hospitalet, Cornellà o a otras ciudades.

Escuela de baile Sergi & Lourdes

El barómetro dibuja, además, el perfil básico de los usuarios del patinete y sus principales quejas y propuestas de mejora para reducir, justamente, los accidentes. Se ponen un aprobado alto, a pesar de saltarse las normas

El perfil en su mayoría de usuarios (el 76%) son jóvenes de entre 16 y 35 años que han dejado de ir a pie, en bici o en transporte público y han optado por el patinete porque es más rápido y económico para ir a trabajar o a estudiar. Muy pocos iban antes en coche o moto, solo 1 de cada 10.

Los conductores de patinetes son muy críticos con la administración y con los otros usuarios (la mayoría creen que no hay civismo en la movilidad en las calles), pero, en cambio, son muy benévolos con ellos mismos, cuando más de la mitad incumplen las normas y muchos tienen comportamientos de riesgo, que han aumentado respecto al año pasado.

Control de patinetes de la Guardia Urbana de L’Hospitalet

Concretamente:

Se ponen un 6,5 de nota en la conducción, pero 6 de cada 10 reconocen ir a veces por la acera, en dirección contraria, más rápido de lo que está permitido y saltándose semáforos; el 41% llevan auriculares y el 35% usan el móvil –todas conductas prohibidas–; el 75% no llevan luz por la noche –que es obligatorio– y el 66% no llevan casco –que no es obligatorio, pero sí recomendable–. Y un 3% llevan a veces un pasajero, cosa que también está prohibida.

Además, una tercera parte admiten que no conocen la normativa, un porcentaje menor que hace un año, cuando la mitad de los encuestados reconocía no saber qué normas tenía que cumplir.

Aseguran que llevan mal la convivencia con otros usuarios con quienes tienen que compartir carril, especialmente con los ciclistas, y que se sienten muy vulnerables cuando circulan por la ciudad, sobre todo cuando lo tienen que hacer por la calzada. Lo que más miedo les causa son los coches, seguidos de los autobuses, furgonetas, camiones, taxis y motos.

Los otros patinetes les hacen sentir más inseguros que las bicicletas y el menor riesgo lo encuentran en los peatones y en el tranvía, que es el que menos miedo les genera cuando circulan por la ciudad y el único medio de transporte valorado por debajo del 50% de riesgo.

– Suspenden la administración por el diseño de la red de carriles bici, que el 80% valoran muy negativamente: critican sobre todo la señalización y la anchura de los carriles, que sean bidireccionales y que no sean continuos. Muchos querrían, además, poder circular tanto por la calzada como por la acera.

9 de cada 10 critican, además, que no haya un servicio de sharing en Barcelona y el área metropolitana para poder compartir patinete de manera económica. También que no haya puntos de recarga ni aparcamientos seguros en la ciudad para dejar los patinetes.

Tanto el RACC como las personas entrevistadas en esta encuesta, unos 800 usuarios de patinete, también han planteado propuestas de mejora del servicio, para hacerlo más seguro, ante el aumento de la siniestralidad.

El 18% de los encuestados han tenido algún accidente o susto en patinete, ante el 12% del 2021. Y el 19% han sido multados en algún momento para cometer una infracción.

Para reducir estas cifras y mejorar la seguridad creen que habría que exigir formación viaria obligatoria a todos los usuarios que no tienen carnet de conducir de coche o moto.

También proponen implantar educación viaria en escuelas e institutos, poner más aparcamientos seguros en la ciudad y sacar los parkings de motos a la acera cuando hay un carril bici a la calzada del lado.

El RACC añade a las propuestas una red viaria de calidad, coherente y accesible, con cruces y rotondas muy planificadas; que sea segura (a la calzada, pero segregada del tráfico y con visibilidad), directa, atractiva y muy señalizada, y con estacionamientos seguros, cómodos y con puntos de recarga.

También recomiendan mejorar la educación y la formación, más campañas de sensibilización, actuar ante los accidentes y de los robos, promover el despliegue del patinete compartido al ámbito urbano y metropolitano y hacer obligatoria el seguro de responsabilidad civil.

Solo el 25% de los usuarios de patinete tienen seguro (que solo es obligatoria para uso comercial) y la mayoría no sabían que se tienen que hacer cargo de los gastos que provoquen en caso de accidente.