08/12/2022

Santiago Galvan, vecino de la Florida: Aquests són els meus records d’infantesa i joventut a L’Hospitalet d’abans

«Nos pasábamos el día jugando en la calle»

SANTIAGO PORT (1)_page-0001 1900

Quiero empezar a escribir mis recuerdos agradeciendo al Tot L’Hospitalet por dejarme ser el primero en aportar mis vivencias, de una época dorada y difícil de olvidar. Mis primeros recuerdos empiezan en la avenida Isabel la Católica, en el número 73, donde pase mi infancia y parte de mi juventud. Allí nos juntábamos un gran grupo de amigos y jugábamos al escondite, a la peonza y las canicas, el juego le llamábamos, chiva, pie bueno y tute. Otro juego en el que nos lo pasábamos de lo lindo, era la “rayola” el juego se basaba en pintar con una tiza en el suelo unos cuadrados y con una piedra tirabas al cuadro que te tocaba y tenías que saltar a la pata coja.

Con un año Santiago con su padre en el 1967, en Isabel la Católica

Disponiamos de una una sala recreativa en la avenida del Torrente, hoy en día Severo Ochoa en la cual nos divertimos jugando al Pinball y a los futbolines donde nos tirábamos horas y horas. Vivíamos todo el día en la calle, cuando nos cansábamos íbamos a ver a las niñas jugar a la comba, y allí comentábamos cual nos gustaba más era un sin parar. En el año 1977 con 10 años, cuando me daban algo de dinero los fines de semana juntaba 25 pesetas y con los amigos nos íbamos a la calle Severo Ochoa antes ( avenida Torrente ) y entrábamos al Cine Navarra y allí disfrutábamos de dos películas; si eran de Bud Spencer o Bruce Lee, siempre que terminaba la película y salíamos a la calle terminábamos pegándonos tortazos como los actores de las películas. Nuestro barrio, la Florida, era un barrio obrero en el cual toda la gente se respetaba y se conocía. Había una muy buena convivencia.

Regalamos 2000 euros para gastar en La Farga

Me viene también a la memoria cuando cursaba segundo de E.G.B en el Colegio Amapola situado en Calle Amapola y teníamos que estudiar durante un año el Catecismo y aprenderlo de “pe a pa”, si no te lo sabías, ya podías empezar a poner la palma de la mano para que la profesora te diera con fuerza con una regla de madera, o sea que me lo aprendí de principio a fin para poder hacer la Comunión, que la hice en la Calle Covadonga donde se encuentra el Colegio San José Obrero en La Parroquia Santa Gemma.

Empezaba mi juventud cambiándonos de piso, y nos fuimos a la Calle Diógenes de L’Hospitalet. Empecé a patinar en el Poliesportiu les Planes donde me cogieron en el equipo de la Florida y pude disputar varios torneos y ganar varias medallas. Eran otros tiempos donde la juventud nos juntábamos en diferentes puntos de L’Hospitalet. Al cumplir los 18 años pude disfrutar de los diferentes ambientes de L’Hospitalet, entre ellos la Calle Luarca, que albergaba diferentes bares en un espacio no muy grande. Me acuerdo del Bar Pañolito el Damas, el Córdoba y Deusa, ah, también había una heladería, donde todos los jóvenes nos reuníamos y disfrutábamos charlando y saboreando las diferentes tapas de estos bares de L’Hospitalet los cuales eran un punto de Reunión. Por la noche solíamos dirigirnos al famoso Mesón de las Tinajas situado en la Calle Esteban Grau y si no había cola de gente para entrar a cenar, solíamos entrar y pedir las famosas paletas de jamón serrano con olivas por encima y una buena sangría, también a parte tenían máquina de música la cual echabas 25 pesetas y seleccionadas tu música preferida, allí comentábamos que Discoteca podíamos acudir entre ellas estaba o Vaya Vaya o Kizas, las cuales eran de nuestras preferidas para pasar una noche a tope.

 También quiero comentar una de las mejores pizzerías y punto de reunión de todos aquellos jóvenes de la época dorada de L’Hospitalet, se llamaba la Linterna mágica situada en la Calle Diogenes y donde disfrutábamos comiendo y charlando de una ciudad que nos representaba en todos los aspectos y la que se vivía de una forma tranquila y llena de un ambiente respetable. Nos sentíamos muy identificados con L’Hospitalet, habíamos nacido, vivido la infancia, y ahora tocaba disfrutar de la juventud. Podría seguir explicando más cosas, son un recuerdo detrás de otro, pero siempre con mi querido L’Hospitalet. SANTIAGO GALVAN

Celebrando la comnión con toda la familia
En una competición en el Poliesportiu de les Planes, con el primero con vestido naranja y negro
En el Poliesportiu de les Planes el primero por la derecha
Con el equipo de la Florida
Colegio Amapolas, en segundo de EGB. El que va vestido de rojo

Si quieres que publiquemos tus fotos retrospectivas de L'Hospitalet o el Baix Llobregat, nos las puedes enviar por correo electrónico a tot-hospitalet@tot-hospitalet.cat