23/09/2020

El cierre de oficinas bancarias, dificulta la realización de gestiones por parte de los clientes. Especialmente para las personas de avanzada edad.

La falta de personal humanamente preparado no facilita la relación. El cliente se ha transformado en un código. L’Hospitalet no es una excepción. Pocos cajeros y mal emplazados.

El cierre de oficinas bancarias, dificulta la realización de  gestiones por parte de los clientes. Especialmente para las personas de avanzada edad.

La evolución de la banca ha sido imparable: más digitalización, menos oficinas, y despidos de personal o jubilaciones anticipadas (ahora que hablamos de alargar la edad de jubilación). Los bancos han cerrado desde 2008 el 43% de sus sucursales. Por contra, avanza la transformación digital. Todo empezó con la gravísima crisis económica que emborrachó a los bancos y cajas a conceder hipotecas, sin valorar los riesgos.

Bancos y cajas de ahorro, se vieron atrapados por la crisis y las quiebras empresariales y familiares. Muchas familias perdieron su hogar. La ruina personal. Los clientes más jóvenes parece ser que prefieren realizar sus operaciones bancarias desde el teléfono móvil o desde ordenadores y aparatos electrónicos, en lugar de tener que desplazarse hacia las oficinas.

Pero esta reducción de oficinas y personal ha perjudicado enormemente la relación personal que se establecía entre los clientes y el trabajador de la banca. Aquel empleado que conocía al cliente de toda la vida. A las personas de más edad les dificulta mucho tener que acudir a un establecimiento bancario a realizar operaciones, pagar un recibo de agua, gas… o sacar dinero. Se han aplicado restricciones de horario para poder ingresar, o realizar el pago de un recibo o un impuesto. A una persona mayor le cuesta poder realizar las gestiones a través de un ordenador si no tiene ayuda de un familiar, o un amigo.  Algunas personas de avanzada edad acudir a una oficina bancaria les produce estrés, y nerviosismo.

Convendría reflexionar sobre cómo podemos actuar al respecto, no hacer nada no es la solución.