02/07/2022

Crece la alarma ante la expansión de la viruela del mono

¿Qué es, que síntomas provoca, como se transmite, es grave, tiene tratamiento, nos tenemos que preocupar?

Los casos de viruela del mono detectados en varios países europeos, así como en los Estados Unidos y en el Canadá, han levantado una lógica alarma, porque se trata de una enfermedad muy minoritaria que suele estar circunscrita en la África. Pero realmente es una situación preocupante? Cómo se produce esta enfermedad, como se transmite y como se puede prevenir?

Qué es la viruela de los monos

Es una enfermedad infecciosa provocada por un virus que pertenece a la misma familia que el de la viruela. Los casos se dan sobre todo en zonas de bosques tropicales del centro y el oeste de África.

Se denomina viruela de los monos porque se detectó primero en estos animales, pero también está presente también en otros primates y en roedores, que la pueden transmitir a los humanos. El contagio entre personas se da, pero no es habitual.

Dónde y cuando se detectó

Fue el 1970 y desde entonces se han diagnosticado casos en 11 países africanos:l Benin, el Camerún, la Costa de Marfil, Gabón, Liberia, Nigeria, la República Centroafricana, la República del Congo, la República Democrática del Congo, Sierra Leona y el Sudán del Sur. El brote más importante que se ha detectado se registró en Nigeria el 2017. Esporádicamente se han diagnosticado algunos casos en otros países.

Hay más de un tipo

Hay dos formas. La más leve la provoca la variante del oeste de la África, a la cual pertenecen los casos diagnosticados recientemente a Europa. La variante de África central o tronco del Congo provoca casos más graves.

Qué síntomas provoca

La infección se presenta y evoluciona en dos etapas. Aproximadamente a partir del quinto día desde el contagio, el individuo tiene fiebre, dolor de cabeza intenso, dolor a las espaldas y en los músculos, una gran fatiga e inflamación de los nodos linfáticos.

Entre uno y diez días después de la fiebre aparecen erupciones en la piel. Se suelen concentrar en la cara y en las extremidades (palmas de las manos y plantas de los pies, sobre todo), pero pueden llegar a los genitales. Primero aparecen como lesiones planas (máculas) que cogen un pequeño volumen, se vuelven vesículas (lesiones con fluido claro), pasan a ser pústulas (lesiones con un fluido amarillento) y, finalmente, generan costras, que se secan y caen. El número de lesiones es muy variable.

Tiene tratamiento

No tiene tratamiento específico. Las inmunoglobulinas contra la viruela parecen efectivas pero esto no se ha demostrado con ensayos clínicos. También, en animales se ha utilizado un antiviral (cidofovir), que tampoco se ha ensayado en humanos. Esto se debe al hecho que es una enfermedad muy minoritaria.

Normalmente los síntomas duran entre dos y cuatro semanas y desaparecen si no hay complicaciones. Estas pueden ser infecciones secundarias, bronconeumonía, encefalitis e infección de la córnea del ojo, con posible pérdida de visión, pero suelen ser muy raras.

Es una enfermedad grave

La mortalidad se encuentra entre el 1 y el 11%. Pero estos datos se refieren a África, donde se añade a problemas como la malnutrición o a otros enfermedades infecciosas, la carencia de atención sanitaria, etc. Es más grave en los niños que en los adultos.

También puede ser más grave en personas inmunodeprimidas, que con un sistema de defensas más debilitado son más susceptibles de tener infecciones y más graves.

Cómo se transmite

Mayoritariamente es una zoonosis, es decir, se transmite de animales a humanos. Entre personas se transmite de manera poco efectiva. De animales a humanos puede llegar por contacto muy estrecho con individuos portadores o por mordiscos. También puede entrar en el organismo a través de pequeñas heridas. De persona a persona se transmite principalmente por gotitas, pero también lo puede hacer por fluidos o mucosas.

Pero no se trata de una enfermedad que se transmita fácilmente y hace falta un contacto estrecho y de cierta duración. Se calcula que en la población general el riesgo de transmisión es de un 3%, pero si se da un contacto estrecho y continuado el porcentaje sube al 50%.

Puede ser una enfermedad de transmisión sexual como se había especulado

No estrictamente, responde al 324.cat el doctor Roger Paredes, jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Germanss Trias e investigador de la Fundación Lucha contra las Infecciones y la irsiCaixa. No hay ninguna prueba que se transmita por vía sexual. Pero añade que, cuando hay relaciones, es normal que se produzca un contacto muy íntimo durante unos minutos y quizás de manera repetida.

El contagio se puede dar porque las dos personas están en contacto estrecho suficiente tiempo porque se produzca la transmisión por las gotas, mucosas o fluidos. Esto pasa durante el acto sexual, pero también en otros situaciones. Por lo tanto, no es imprescindible que exista un acto sexual porque se transmita.

Cómo se puede prevenir

Como que la provoca un virus de la misma familia que el de la viruela, se ha estudiado en animales qué prevención ofrece la vacuna contra esta segunda enfermedad. Se calcula que es del 85% y esto ya proporciona mucha protección en la población general.

Pero la viruela se declaró erradicada el 1980 y desde aquel año ya no se vacuna a nadie contra esta enfermedad. Por eso, los menores de 40 o 50 años no están inmunizados. Como que la incidencia de la viruela de los monos es pequeña, no se ha considerado necesario volver a implantar la vacuna de la viruela. Tampoco se ha investigado una vacuna específica para la viruela del mono.

Quizás esta progresiva pérdida de inmunidad contra la viruela explicaría un aumento de incidencia los últimos años en África. Pero sin excluir esta, también se puede deber a otros causas, como por ejemplo la deforestación y el contacto más estrecho con animales portadores del virus.

Entonces, si la transmisión es difícil entre personas, de donde provienen estos casos detectados a Europa

Es la gran pregunta y, de momento, no hay una respuesta clara. Se sabe que un primer caso en el Reino Unido provenía de una persona que había estado en Nigeria. Otros casos se han detectado en personas que ni habían viajado a la África ni habían estado en contacto con el primer paciente.

Qué hipótesis podemos sugerir sobre estos casos a Europa

El doctor Joaquim Sagalés, investigador del IRTA-*Cresa, dice al 324.cat que ahora mismo no hay bastante datos para dar una explicación plausible de este hecho. Primero habría que ver, dice, si habido algún contacto entre los contagiados. Otra posibilidad es que haya algún reservorio del virus, que sería algún roedor, que no se haya descubierto. Esto haría que esporádicamente se transmitiera a personas que ni han viajado a la África ni han estado en contacto con otros contagiados.

Y pone como ejemplo el brote que se registró en los Estados Unidos el 2003. Se detectaron muchos casos y se pudo averiguar que el virus provenía de ratas importadas del centro de África, que transmitieron el virus a perritos de las praderías, que es una especie de marmota. Y de los perritos pasó a los humanos cuando uno de estos animales mordió un niño. En todo caso, concluye, ahora el objetivo prioritario es buscar el origen de estos contagios.

En definitiva, hay motivos para la alarma

Ambos especialistas coinciden en decir que, por ahora, no hay una sensación de riesgo elevado entre la población en general. De momento, la mayoría de casos se dan en poblaciones concretas y el contagio del virus entre humanos, como hemos explicado, es muy ineficiente. Pero hay que detectar los casos y probablemente se registrarán más. La vigilancia que se ha establecido con la declaración de alerta permitirá identificar los casos y, probablemente, averiguar el origen y así, una vez identificada, implementar las medidas que se consideren necesarias.

FUENTE: 324