El presidente de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa, está «estable» pero seguirá ingresado en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona «al menos dos semanas» para hacer rehabilitación tras un dolor muscular «hiperagudo» que comenzó este sábado tras realizar un entrenamiento y que derivó en una pérdida de fuerza muscular en las piernas, para lo que aún no hay diagnóstico.
Los médicos seguirán realizándole las pruebas pertinentes, pero por ahora descartan «todas las causas potencialmente graves» que necesitaran atención «inmediata», entre ellas un tumor o un ictus. A falta de ver la evolución y de pruebas más específicas, apuntan a que pueda ser «algo inflamatorio». Por el momento, se le ha practicado exploraciones radiológicas como un angioescáner y resonancias magnéticas, así como analíticas de seguimiento.
El director gerente de Vall d’Hebron, Albert Salazar, la jefa de Neurología, Patricia Pozo, el director clínico del servicio de diagnóstico por la imagen, Manel Escobar, y la jefa del servicio de Medicina Física y Rehabilitación, Judith Sánchez-Raya, han informado este domingo del estado del ‘president’ en una rueda de prensa pasadas las primeras 24 horas tras su ingreso.
Se prevé su subida a planta este lunes para empezar una rehabilitación «intensiva»
El equipo médico ha explicado que Illa fue trasladado en ambulancia e ingresó en la unidad de cuidados intensivos la tarde de este sábado presentando «un cuadro hiperagudo de dolor y dificultad en la movilidad de algunos músculos» de las piernas.
Entonces, se aplicó el protocolo de urgencias «para descartar las patologías más emergentes» y graves que podrían suponer un riesgo vital. Tras 24 horas de realizar pruebas, se han descartado patologías vasculares y tumorales, «las más potencialmente graves».
La evolución en estas horas ha sido estable, «incluso en las últimas horas ha experimentado ligeras mejorías de su sintomatología», han proseguido.
Se prevé que, tras pasar 48 horas en observación, este lunes sea trasladado a una planta convencional de rehabilitación para poder iniciar la terapia de forma «precoz e intensiva»: «Pensamos que la evolución será favorable».
De esta forma, pasará dos semanas recibiendo dos sesiones por la mañana y por la tarde al día de terapia ocupacional y fisioterapia «para ir recuperando la fortaleza y la funcionalidad» y controlando el dolor, pese a que ya «está muy controlado». Algo que se hace de forma «habitual» en pacientes con sintomatología parecida.