El Municipal de Can Peixauet deSanta Coloma de Gramenet acogía este domingo un duelo de la categoría preferente juvenil entre la Fundació Esportiva Grama y la Unificación Bellvitge, que se tuvo que suspender en el minuto 67 tras una brutal agresión fuera del césped. Concretamente, a un grupo de seguidores visitantes, según han explicado fuentes de la Unificación Bellvitge.
El club de L’Hospitalet de Llobregat ha asegurado en un comunicado que la pelea se originó tras los insultos racistas que recibió su guardameta juvenil por parte de unos jóvenes situados detrás de la portería: “En ningún momento fueron intervenidos por la tripleta arbitral y derivó en agresiones hacia familiares de nuestros jugadores”.
Esta situación acabó propiciando, minutos más tarde, una brutal agresión en la grada, donde emplearon barras de hierro y defensas extensibles. “Tuvo como consecuencia la hospitalización de un familiar del Juvenil A con brechas profundas en la cabeza, fractura nasal, vasos sanguíneos oculares dañados y contusiones por el cuerpo”, ha afirmado el conjunto visitante, que lamenta el “caso omiso” que hizo el colegiado a las alertas del cuerpo técnico sobre los insultos.

El partido, que hasta el minuto 67 iba ganando la Fundació Esportiva Grama (3-0), acabó suspendido y el conjunto local ha condenado “de manera enérgica e inequívoca” las agresiones producidas, que fueron inmortalizadas por público de la grada y compartidas más tarde en redes sociales.
“Estos comportamientos son totalmente incompatibles con los valores que defendemos como entidad y con el modelo formativo que promovemos en todas nuestras categorías”, ha añadido el club de Santa Coloma de Gramenet, que trabaja en colaboración con las autoridades para identificar a los responsables de la brutal agresión física.
Ante estos hechos, la Fundació Esportiva Grama ha expresado su apoyo a los afectados, a quienes ha deseado “una pronta y completa” recuperación: “Reiteramos nuestro firme compromiso con un deporte basado en el respeto, la convivencia y el juego limpio. La violencia no tiene cabida en el fútbol ni en nuestra entidad”.
