El ratón de arrozal rabilarga de la Patagonia, el pequeño roedor que transmite el hantavirus, no vive en zonas portuarias y, por tanto, «no es esperable que pueda colonizar nuestro territorio si hubiera la remota posibilidad de su presencia en el crucero».
Contundentemente se ha pronunciado el Ministerio de Sanidad, a raíz de la hipótesis apuntada por Fernando Clavijo, presidente de Canarias, del riesgo de que alguna rata salga del barco donde se ha detectado el brote de hantavirus mientras está fondeado en el puerto de Granadilla de Abona y llegue a nado hasta la costa tinta .
El secretario de estado de Sanidad, Javier Padilla, asegura que el riesgo de que esto ocurra es «nulo».
Según el ministerio, estos roedores «reservorio natural del hantavirus Andes» viven en Chile y el sur de Argentina «en bosques andinos y zonas cercanas a la estepa, y no en zonas portuarias o cercanas a la costa». Se les puede encontrar en entornos rurales, en bosques, campos y granjas, y –añaden– » no tienen capacidad para desplazarse a nado desde el lugar donde está el barco hasta la costa».
Además, argumentan que si hubiera roedores en el barco «seguirían detectándose nuevos casos» . El informe emitido por el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias recuerda que no se han detectado nuevos casos de contagio a bordo del barco desde que se han establecido las medidas de control de la enfermedad para evitar la transmisión del virus por vía aérea.
El informe del ministerio destaca que Hondius es un crucero moderno, con todas las medidas sanitarias para evitar la aparición de «nuevos nichos que favorezcan la acumulación de roedores».