El tráfico de drogas a pequeña escala no es un delito menor, y su existencia no tendría que ser habitual. Tras cada venta hay una actividad que afecta a la convivencia, genera inseguridad en los barrios y perjudica a la salud pública.
El pasado 2 de junio, la Unidad de Información de la Guardia Urbana de L’Hospitalet, detuvo a dos personas por un delito contra la salud pública tras interceptar una transacción de 52 gramos de hachís en la calle Torns, en Collblanc.
La intervención policial permitió detectar y frustrar la venta de la sustancia. Se detuvo tanto al vendedor como al comprador, ya que la cantidad intervenida superaba el límite considerado compatible con el consumo propio.
También se intervinieron 260 euros fraccionados presuntamente procedentes de la transacción. Estas actuaciones son fundamentales para prevenir la presencia de drogas en las calles y evitar que el menudeo arraigue en los barrios.
