Actualmente, en L’Hospitalet hay 39.080 árboles distribuidos en calles, espacios verdes de gestión municipal y metropolitana y en equipamientos como escuelas o centros deportivos, entre otros.
La campaña incluye tanto la plantación en nuevas ubicaciones como la reposición de ejemplares que no han sobrevivido o han tenido que ser retirados. Al igual que en campañas anteriores, las actuaciones se llevan a cabo durante el período del año más favorable para el arraigo y el correcto desarrollo de los nuevos ejemplares.
Distribución de las plantaciones
Los 2006 árboles previstos se distribuirán entre calles, espacios verdes y equipamientos municipales. Las plantaciones forman parte de las actuaciones ordinarias de conservación, renovación y ampliación de la cobertura verde previstas en el marco del plan director del verde urbano.
Los trabajos de plantación irán precedidos, cuando sea necesario, de la preparación de los alcorques y de las actuaciones previas que permitan garantizar las mejores condiciones para el desarrollo del arbolado.
En algunos casos, los árboles se repondrán con ejemplares de la misma especie y, en otros, se optará por especies distintas más adecuadas a las características de cada emplazamiento.
También debe tenerse en cuenta que no siempre es posible sustituir todos los ejemplares retirados, especialmente en calles con limitaciones de accesibilidad, problemas de arraigo en el subsuelo u otros condicionantes técnicos.
Cobertura arbórea
La campaña forma parte de las actuaciones destinadas a ampliar progresivamente la cobertura arbórea urbana. Según el Plan director del verde urbano, la ciudad tiene como referencia alcanzar una cobertura arbórea del 20% para el año 2030.
Las plantaciones previstas incluyen la incorporación de nuevos ejemplares y la reposición de arbolado existente en calles, parques, plazas y equipamientos municipales, en el marco de los objetivos de cobertura arbórea recogidos en el Plan director del verde urbano.
Biodiversidad urbana
La selección del arbolado tiene en cuenta factores como el espacio aéreo disponible para el desarrollo de la copa, el espacio disponible para el crecimiento de las raíces, la vigorosidad y la longevidad de la especie, el incremento de la biodiversidad, el comportamiento frente a las plagas, la floración y el color de las hojas, y las alergias que pueden provocar.
Se priorizan especies capaces de aportar beneficios ambientales y desarrollarse adecuadamente en las condiciones propias de cada calle, plaza o espacio verde. Esta diversidad contribuye a hacer el arbolado urbano más resiliente y favorece la presencia de biodiversidad en la ciudad.
También se tienen en cuenta factores como la adaptabilidad a las actuales condiciones climáticas y las necesidades de agua y frecuencia de riego. Entre las especies predominantes en esta nueva plantada se encuentran el peral ornamental, el almez y la jacaranda.



