Según ha informado el canal lhdigital, las fincas de los Blocs Ciutat Comtal que presentan graves deficiencias estructurales ya han empezado a ser apuntaladas, tanto los vestíbulos como los pisos en más mal estado, en aplicación de una resolución judicial, que marca un periodo de tres meses para que los propietarios hagan las obras de refuerzo que hagan falta. Los vecinos y vecinas afectados continúan reclamando un crédito blando avalado por el Ayuntamiento.
El proceso ha empezado en el número 7 de la calle Sant Eugeni y se irá extendiendo a otros bloques del barrio que también fueron construidos con hormigón de muy baja calidad y que corren mucho de riesgo. Hará falta una inversión de 200.000 euros por cada finca afectada, 20.000 euros por cada propietario.
Mónica Domínguez, portavoz de la plataforma vecinal Blocs Ciutat Comtal, ha explicado que el periodo máximo de tres meses para hacer las obras “es una cuenta atrás que nos pone muchísima presión porque no tenemos suficiente dinero y creo que en tres meses tampoco lo podremos conseguir”.
Un técnico del Ayuntamiento ha estado presente en el inicio de las tareas de apuntalamiento y levantará acta del comienzo de las obras. También comunicará la resolución judicial y el plazo de tres meses para hacer las obras a uno de los propietarios del número 7 de la calle de Sant Eugeni, que argumenta no poder hacer frente al gasto.

Un reportaje de la Televisió de L’Hospitalet
El conjunto de vecinas y vecinos afectados reclaman créditos blandos, pero avalados por el Ayuntamiento. Según Mónica Domínguez, “la opción del crédito comunitario no es viable porque nosotros tenemos tres vecinos que no pueden pagar y el resto de vecinos no podemos asumir de ninguna forma 60.000 euros más”.
También piden un estudio técnico al conjunto de los Blocs Ciutat Comtal, una petición recogida por el Ayuntamiento. El teniente de alcaldía de Espacio Público, Vivienda, Urbanismo y Sostenibilidad, Cristian Alcázar, ha explicado que en pocas semanas presentarán a los vecinos “un plan de actuación que determinará los problemas constructivos específicos de cada finca”. También ha apuntado que “el Ayuntamiento se pondrá al frente de aquellas cuestiones más urgentes que se tengan que hacer”.
El estudio técnico sobre las fincas de los Blocs ciutat comtal con deficiencias constructivas irá a cargo de la Universitat Politècnica de Catalunya.