La familia de Francisco, hace más de un año que no tienen noticias suyas. Desapareció el domingo 10 de enero, del año pasado. Se fue de su casa en Viladecans, a pasar unos días con su hermana en L’Hospitalet, en el barrio de Sant Josep. No se acababa de encontrar bien. Francisco ya no llegó nunca al destino. No llegó a casa de su hermana. Se le perdió la pista.
Trabajaba en el Hospital de Sant Boi, sus compañeros le tienen una alta estima, y estaba considerado un muy buen profesional. Francisco estaba casado, y tiene una hija pequeña. Desde hace un tiempo no estaba pasando una buena temporada. La tristeza y una cierta apatía se habían apoderado de el. Pero a nadie le hacía pensar que pudiera desaparecer, nos explicó la hermana de Francisco en conversación con el TOT L’HOSPITALET.

Al teléfono móvil se le perdió la señal. Y no contestaba ninguna llamada. La desaparición, la familia la puso en manos de los Mossos d’Esquadra. En sus cuentas bancarias no ha habido ningún movimiento. La moto que tenía que utilizar para ir a casa de la hermana, apareció dos días después de la desaparición perfectamente aparcada detrás de la comisaría de los Mossos de Viladecans. Incluso llegaron a contratar los servicios de una detective privado, sin conseguir resultados positivos.
Su familia nos comenta a el TOT L’HOSPITALET, que no ha perdido la esperanza en que vuelva.
Francisco, es nacido en L’Hospitalet. Toda su familia vive en la ciudad ribereña. Ahora ya hace más de un año, en que no saben nada de el. No quieren pensar en lo peor, aun tienen esperanza. La esperanza nunca se tiene que perder. Ojalá lo encuentren.