Ha sido este sábado en el punto kilométrico 1122,5, de la A-7, donde conecta con la N-340, a la altura de Vandellòs y L’Hospitalet de l’Infant, en la comarca del Baix Camp en Tarragona.
La policía ha informado de que el hombre ha robado un vehículo en Amposta poco antes de la una de la tarde y ha huido.
Una patrulla de los Mossos habría empezado una persecución para detenerle y poder arrestarlo. Cuando el ladrón se ha encontrado con un control de los Mossos, se ha visto atrapado y ha intentado dar la vuelta contra dirección, pero se ha encontrado con los agentes que le perseguían.
El Mosso d’Esquadra se vio obligado a disparar ante la situación de peligro, por la actitud del delincuente
Ha sido en ese momento cuando uno de los agentes ha abierto fuego contra el coche: un disparo ha impactado en el motor y el otro habría atravesado el cristal delantero y habría impactado en la cabeza del hombre, que ha sido trasladado a un centro hospitalario .
El agente lógicamente disparó en defensa propia, y la de su compañero, al ver que el conductor del vehículo se dirigía contra ellos acelerando, y poniendo en peligro sus vidas y la de los ciudadanos.
El Área de Investigación Criminal de los Mossos se ha hecho cargo del caso y Asuntos Internos de los Mossos revisará la actuación de los agentes, como siempre se hace en casos de uso del arma reglamentaria, para determinar si el agente debe actuado en proporción y si ha seguido los protocolos.
Los agentes de los Mossos implicados están recibiendo asistencia psicológica. Los agentes ante una actitud agresiva, peligrosa, y sin saber las consecuencias de como podía acabar, actuó. Si el sujeto es capaz de embestir a una patrulla de policías, no es difícil imaginarse el talante del personaje.