Hay dos: la del Domingo de Ramos y la del Jueves Santo. Las dos salen desde la parroquia de Sant Miquel y están organizadas por la Cofradía del Cristo de la Buena Muerte, según ha difundido Què fer a Cornellà.
Con la llegada de la Semana Santa, vuelven las procesiones a la ciudad que, como ocurre desde hace ya varios años, serán dos: la del Domingo de Ramos y la del Jueves Santo . La Cofradía del Cristo de la Buena Muerte y de la Esperanza Macarena es la responsable de llevar a Cornellà esta tradición religiosa, propia de estos días. De ambos, la más multitudinaria es la Madrugá, la noche del jueves 17 de abril, a partir de las 22 h.
La procesión del Domingo de Ramos
La primera de las procesiones que tiene lugar en nuestra ciudad llegó el domingo 13 de abril, a partir de las 17:30 h, desde la parroquia de Sant Miquel. En ese caso, el Señor de la Sentencia, con la centuria romana y los nazarenos, acompañados de los músicos de la agrupación Sagrada Família.
Esta procesión sigue el recorrido habitual y se detendrá frente a la comisaría de la Policía Nacional porque los tres cuerpos de seguridad con sede en Cornellà son los hermanos honoríficos.
La procesión del Jueves Santo
A las 22 h, también desde la parroquia de San Miguel, saldrá La Madrugá, con el Cristo de la Buena Muerte y con la Esperanza Macarena, con el acompañamiento musical de la Sagrada Familia -acompaña a Cristo- y de la agrupación de Castelldefels -acompaña a la virgen-. Este paso es el más solemne de nuestra Semana Santa porque simboliza la muerte de Jesús y la pena de una madre que pierde a su hijo. El hijo y la madre realizan recorridos paralelos y se reencuentran frente a la comisaría de Mossos d’Esquadra, donde las saetas y el silencio son los grandes protagonistas.
EL RECORRIDO
Las procesiones salen desde la parroquia de Sant Miquel y, desde allí, pasan por las calles Catalans, de Cornellà Modern y de la Travessera, hasta llegar a la comisaría de los Mossos d’Esquadra donde, aprovechando la amplitud de esta vía, se produce el encuentro entre el Cristo de la Buena Muerte y su madre, la madre. Desde allí, continúa el paso, ya de vuelta, bajando por la calle de Mossèn Andreu, de los Catalanes y, finalmente, en la calle de Feliu Codina, donde se encuentra la iglesia de Sant Miquel y donde se vuelve a celebrar el encuentro entre Cristo y la Virgen.
Es un recorrido de unas tres horas, aproximadamente, aunque depende de la participación de los saeteros y del público asistente. Como siempre, esta procesión se lleva a cabo gracias a la implicación y dedicación de los costaleros y del resto de miembros de la Cofradía.