03/07/2022

3 escapadas esta Semana Santa para ir y volver el mismo día desde L’Hospitalet o Barcelona

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Te presentamos tres escapadas para que puedas salir por la mañana y volver a última hora, aprovechando que el día se alarga, durante la Semana Santa. Una en el Pirineo, Gósol donde Picasso vivió una temporada, paisaje precioso, aire, y la Sierra Pirenaica en estado puro. La otra en la Catalunya central en la comarca del Bages, a Sant Benet, una visita dinámica y teatralizada, muy recomendable (además se come muy bien). Y la última para disfrutar del mar Mediterráneo saliendo de los circuitos habituales, L’Ametlla de Mar en Tarragona, aguas cristalinas, calas magníficas y se puede comer muy buen pescado.

Texto: J.Z.

Gósol

Gósol es un municipio situado al noroeste de la comarca del Berguedà, tocando a la comarca del Alt Urgell y pertenece a la provincia de Lleida. Es la puerta de entrada a la montaña mágica del Pedraforca y está rodeado por la Sierra del Cadí, que se alza sobre el Coll de Josa y pertenece al Parque Natural del Cadí-Moixeró.

Así pues, es evidente que el entorno natural que rodea Gósol es maravilloso y que tan solo encontrarse en este lugar ya es toda una experiencia, pero la magnitud de Gósol no termina con el entorno natural y la tranquilidad que allí predomina. En este rincón situado en medio de montañas también se refugió uno de los grandes artistas conocido en todo el mundo: Picasso. Aquí pasó largas temporadas , en la Fonda de Can Tempanada, (actualmente ya no existe), y sus estancias dejaron un legado artístico que ha permitido hoy crear un centro dedicado a él: Centre Picasso.

En el Centre Picasso se pueden ver diferentes salas que nos muestran las obras realizadas por el artista durante su estancia en la población o que tienen relación con Gósol y también la evolución que sufrió su pintura, las etapas y los elementos que desarrolló a partir de aquí.

Desde Gósol, el recorrido hasta el pueblo de Josa y Tuixen, es muy recomendable.

Sant Benet de Bages-Món Sant Benet

Recorre las estancias más emblemáticas del monasterio de Sant Benet en un viaje hipnótico y sensorial por sus mil años de historia.

¿Cómo sería la vida de los monjes benedictinos en el monasterio de Sant Benet? ¿Cómo se respiraba el silencio y la reflexión en el pequeño claustro presidido por los cipreses? Y en la bodega, ¿se hacía vino? ¿Por qué se fueron los monjes abandonando su vida tranquila?

Món Sant Benet resuelve todos estos interrogantes en su visita Experiencia Medieval, una inmersión en las voces mudas y los recuerdos que susurran las paredes de nuestro monasterio milenario. Una de las intervenciones más atrevidas y especulares sobre el patrimonio histórico de Cataluña que convierte la visita monumental en todo un viaje emocional.

Un recorrido con espectaculares hologramas, proyecciones audiovisuales y efectos sonoros que te transportará a la época medieval del monasterio milenario. Una puesta en escena mágica que te descubrirá la historia del monasterio de Sant Benet, pero también te invitará a aprender y conocer mil años de historia de Cataluña.

El monasterio de Sant Benet de Bages, antigua abadía benedictina fundada y consagrada en el siglo X, es uno de los monumentos más emblemáticos de la comarca y una visita ineludible para los amantes de la arquitectura y el arte de estilo románico.

La historia del cenobio está llena de altibajos, marcada por los conflictos bélicos y las epidemias aunque en una constante línea de crecimiento arquitectónico. En sus primeros dos siglos de existencia sufrió varios ataques de las tropas moras y varias reconstrucciones y ampliaciones.

El monasterio se mantuvo en funcionamiento hasta 1835 y estuvo abandonado hasta 1907, cuando la familia del pintor Ramon Casas lo compró y encargó varias restauraciones al arquitecto Puig y Cadafalch, que se interrumpieron enseguida.

L’Ametlla de Mar-Tarragona

L’Ametlla de mar es un municipio costero de la comarca del Baix Ebre, que también es conocido con el nombre de La Cala.

L’Ametlla de Mar limita al norte con el Cap Terme y al sur con el barranco de l’Àliga obteniendo así una línea costera de 16 km de longitud, a lo largo de los cuales encontramos playas de todo tipo: algunas de arena fina y blanca, otras de piedras pequeñas, con riscos, algunas rodeadas con la vegetación típica del mediterráneo, etc.

Algunas de sus calas prácticamente vírgenes, no tienen que envidiar a las de Menorca.

Tanto la primitiva Cala de l’Ametlla como la Cala de Sant Jordi han sido refugios naturales de la costa adecuados para navegantes i pesqueros. Esto hizo que durante el siglo XIX l’Ametlla creciera con la llegada de pescadores valencianos. La actividad pesquera se ha mantenido hasta la actualidad, dedicándose al arrastre y al cerco, entre otras técnicas y teniendo la primera flota de atuneros de Catalunya.

El entorno natural de l’Ametlla de Mar nos lleva a descubrir parajes insólitos, donde el mar y la tierra se juntan y crean espacios de una gran belleza. Esto es lo que encontramos a lo largo del recorrido del GR92, desde donde podemos contemplar diferentes lagunas, como las del Torrente del Pi o las de Santes Creus. Además podremos disfrutar de la flora y la fauna típica de la zona.