Sin centros comerciales abiertos el epicentro de la capital catalana ha vuelto a ser un hervidero de compras. La situación obligó a cortar las calles que dan acceso al aparcamiento subterráneo de la plaza de Catalunya.
Precisamente, en el largo puente que tradicionalmente se asocia a las compras navideñas, y precisamente cuando Barcelona está en expansión del covid porque la famosa Rt de contagios está por encima de 1.
Todo ha empezó a cambiar a partir de media mañana. A pesar de la oferta de transporte público, fueron multitud los que empujados por las bajas temperaturas utilizaron el vehículo privado.
El tráfico en Barcelona protagonizó ayer lunes un gran colapso en el centro de la ciudad que obligó a la Guardia Urbana a intervenir.
Los agentes cortaron la circulación en el paseo de Gràcia en sentido plaza de Catalunya a la altura de la Gran Vía y la calle de Bergara, en el cruce con Balmes a causa de la congestión de coches.
Aragó, Diagonal, y otras arterias del centro de la ciudad quedaron colapsadas, a media tarde.

