El alcalde de L’Hospitalet, David Quirós, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, han firmado este viernes un protocolo de colaboración entre ambas ciudades para impulsar la constitución de una Comisión Mixta que incremente su cooperación en todos los niveles. El objetivo concreto del protocolo es crear una Comisión Mixta de composición paritaria con el fin de estudiar la colaboración en relación con los grandes proyectos de transformación y planificación urbana, así como mejorar la coordinación en la prestación de servicios.
Barcelona y L’Hospitalet conforman conjuntamente uno de los principales polos urbanos, sociales y económicos del área metropolitana y del conjunto del país. Su proximidad geográfica, la continuidad urbana y la intensa interrelación entre sus tejidos social, cultural y productivo hacen que ambas ciudades compartan retos y oportunidades. De hecho, es esta dimensión demográfica, económica e institucional conjunta la que otorga a las dos ciudades su capacidad de incidencia y su papel estratégico en el desarrollo metropolitano y catalán. Es en este contexto que Barcelona y L’Hospitalet quieren fortalecer y elevar su colaboración en todos los niveles.
Para el alcalde de L’Hospitalet, David Quirós, la creación de la Comisión Mixta “constata la voluntad de ambas ciudades de ir de la mano en los proyectos que compartimos. Es un acuerdo histórico. Reafirma y fortalece la relación entre las dos ciudades”.
Quirós ha destacado también el apoyo del alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, en diversos proyectos estratégicos para el territorio. En este sentido, ha señalado que “hoy iniciamos una nueva etapa de colaboración” y ha subrayado la importancia de que iniciativas como “la regeneración del Samontà, la llegada del nuevo Clínic al campus de la Diagonal, la ampliación de Fira de Barcelona, el entorno del BioClúster de Salud e Innovación de Bellvitge y el intercambiador de la Torrassa —que es nuestra Sagrera— puedan abordarse con una mirada metropolitana”, ha añadido.
Finalmente, el alcalde ha puesto de relieve el objetivo compartido de eliminar el efecto frontera entre municipios mediante la armonización de las ordenanzas municipales, con el objetivo de “mejorar la vida de la ciudadanía”.
Por su parte, el alcalde Collboni ha destacado que “hoy la ciudad de Barcelona y L’Hospitalet ponemos en el centro de nuestras miradas y de nuestras prioridades a nuestros vecinos y vecinas, a los más de dos millones de personas que viven en ambos municipios, y lo hacemos en todas las dimensiones: desde el punto de vista de las grandes transformaciones que están en marcha en Barcelona y en el conjunto del área metropolitana; y también de garantizar el derecho a quedarse en la ciudad y en los barrios, y eso significa vivienda asequible, oportunidades económicas y ciudades habitables”. Y ha añadido: “esta comisión mixta y los contenidos del acuerdo lo que hacen es complementar y reforzar el proyecto metropolitano”.

Entre los ámbitos concretos respecto a los cuales se ha expresado la voluntad y la necesidad de fortalecer la colaboración, en la reunión de este viernes se ha hecho referencia a grandes proyectos de transformación como el nuevo Campus Clínic y Porta Diagonal. La construcción del nuevo hospital Clínic permitirá liberar 300.000 m² de superficie hospitalaria, docente y de investigación y más de 90.000 m² de ámbito de desarrollo urbano. Esto se complementará con 60.000 m² de nuevo suelo urbanizable en el límite que conforman los dos municipios junto con Esplugues de Llobregat. La Comisión Mixta entre L’Hospitalet y Barcelona quiere garantizar que toda esta transformación urbana se realice de manera coherente, equilibrada e integrada en el continuo urbano.

Más allá del Campus Clínic y Porta Diagonal, en la reunión entre los dos alcaldes también se ha tratado el proyecto del Bioclúster de Innovación y Salud de Bellvitge, que prevé más de 500.000 m² de superficie para desarrollar y ubicar actividades científicas, empresariales y de innovación vinculadas a la salud, además de 50 hectáreas de zonas verdes en las que destaca el parque de Can Trabal; la ampliación de la Fira y el nuevo barrio de la Marina del Prat Vermell —con un incremento de 135.000 m² de nuevo pabellón ferial gracias al Hall Zero y una torre de oficinas de 18.000 m² en el entorno de la plaza Europa de L’Hospitalet, además de la construcción de unas 12.000 viviendas, la mitad de las cuales serán de protección oficial—; y también la coordinación necesaria para llevar a cabo la regeneración urbana de los barrios del Samontà en L’Hospitalet, limítrofes con los distritos barceloneses de Sants-Montjuïc y Les Corts.
Más allá de los mencionados grandes proyectos, entre las mejoras en coordinación tratadas se encuentran la posibilidad de adaptar la normativa vigente para reducir el efecto frontera en el continuo urbano; la posible construcción futura de un nuevo intercambiador de transporte público en la Torrassa que refuerce el papel de uno de los principales nodos de movilidad del área metropolitana; o bien la voluntad de mejorar los distintos servicios de transporte público o la red de carriles bici, además de la intención de alcanzar una mayor coordinación en materia de seguridad, como por ejemplo la lucha contra la multirreincidencia.
2 millones de habitantes
En términos dimensionales, la suma de Barcelona y L’Hospitalet configura un continuo urbano que cuenta con unos dos millones de habitantes —más de 1,7 millones en Barcelona y casi 300.000 en L’Hospitalet—, lo que supone una densidad poblacional y una intensidad de actividad económica entre las más elevadas y relevantes del sur de Europa. Este espacio urbano concentra una parte muy significativa de la actividad productiva del país, con la ciudad de Barcelona aportando por sí sola cerca de un tercio del PIB de Cataluña y actuando, junto con su entorno metropolitano inmediato, como uno de los principales motores económicos, logísticos y de innovación del territorio.
Este peso específico conjunto se traduce en una gran capacidad de generación de actividad económica, de atracción de talento, de innovación y de dinamización cultural, así como en una responsabilidad compartida para impulsar políticas públicas que mejoren la calidad de vida de la ciudadanía. En este contexto, la cooperación institucional entre ambos municipios se convierte en una herramienta clave para reforzar la cohesión territorial, optimizar recursos y afrontar de manera coordinada los grandes desafíos urbanos del presente y del futuro.
El protocolo firmado hoy busca crear el marco que permita explorar futuras vías de colaboración que sirvan al interés general del conjunto de la población de ambas ciudades. Este acuerdo permitirá concretar en el futuro compromisos y obligaciones específicas por parte de cada ayuntamiento, ya sea la aportación de medios materiales, económicos o personales, por un lado, o bien la prestación concreta de servicios que haga posible que los vecinos y vecinas reciban estos servicios en las mejores condiciones.
En este primer paso para incrementar la colaboración, el protocolo detalla la futura composición de esta Comisión Mixta, que estará formada por una presidencia compartida entre los alcaldes, que se alternará cada dos años; ocho vocales distribuidos de forma igualitaria; y la secretaría, que será asumida también de forma alterna por los secretarios o secretarias de cada una de las dos ciudades coincidiendo con la presidencia del órgano.