Reírnos de vez en cuando, soltar una carcajada, puede ser beneficioso para nuestra salud. Cuando nos reímos nuestro cerebro libera endorfinas y dopaminas, estas sustancias hacen que nos relajemos y reducen el estrés que tenemos en nuestra vida cotidiana, apuntan los expertos.
Pero, la risa no solo nos alegra el día, puede funcionar como una terapia para mejorar nuestra calidad de vida. Los especialistas apuntan que durante las sesiones lo esencial es conectar con ese niño interior que por la sociedad o las etiquetas que nos vamos poniendo en nuestro día a día se nos olvida.
La historia de la risoterapia
Esta técnica, a pesar de no estar comprobada científicamente, no es nueva. Desde la antigüedad, la risa ha sido valorada como una herramienta de sanación. Aunque no fue hasta finales de los años 70, cuando la risoterapia empezó a cobrar una mayor relevancia, gracias al periodista estadounidense Norman Cousins y su libro “Anatomía de una enfermedad” (1979).
En esta obra el autor narra cómo el hecho de ver películas de comedia de los hermanos Marx le ayudó a recuperarse de una grave enfermedad. A partir de ahí se popularizó la idea de que la risa podría ser un complemento efectivo en tratamientos médicos. Su experiencia demostró que reír podía reducir el dolor y mejorar el bienestar general. En el Centre Cultural Bellvitge, podrás disfrutar de sesiones de risoterapia, los miércoles de 18 a 19:30h