Un paso importante para hacer realidad el soterramiento parcial de la Granvía en L’Hospitalet de Llobregat, a la altura de Bellvitge. Una transformación que quiere convertir esta zona en un polo de biomedicina.
El Govern de la Generalitat y el Ayuntamiento de L’Hospitalet han pactado la financiación para sacar adelante las obras, que prevén cubrir 450 metros de la Granvía entre el Hospital Universitario de Bellvitge y el Institut Català de Oncología, en una reunión de la Comisión bilateral Generalitat-Ajuntament de L’Hospitalet.
El soterramiento forma parte del Plan Director Urbanístico Biopol-Gran Via , que prevé recalificar 556.000 metros cuadrados, la mayoría de los cuales se destinarán a oficinas y centros de investigación.
El coste de enterrar parcialmente este tramo de la Gran Vía de L’Hospitalet es de 144,6 millones de euros . Casi la mitad (47,2%) les aportarán las administraciones, y el resto, los propietarios de los terrenos (los hay públicos y privados).
En la comisión bilateral entre la Generalitat y el Ayuntamiento que se ha celebrado este lunes, se ha pactado que el gobierno pagará su parte (28,4 millones) y también adelantará la que corresponde a L’Hospitalet (39,8 millones).
A cambio, el Ayuntamiento compensará la aportación que hace la Generalitat con la entrega de parcelas para que pueda realizar actuaciones urbanísticas o equipamientos de interés público.
Precisamente, el alcalde de L’Hospitalet, David Quirós , ha destacado que la mitad de los terrenos de todo el ámbito (los que son propiedad municipal y de la Generalitat) serán para equipamientos públicos .
Éste es el calendario de obras previsto:
- Fase 1 – soterramiento parcial de la Gran Vía: del segundo semestre de 2026 al primer semestre de 2029
- Fase 2 – urbanización de la superficie: del segundo semestre de 2028 al segundo semestre de 2030
La actuación en la Gran Via prevé cubrir cuatro partes de 20, 80, 115 y 200 metros cada una. En todo el tramo afectado será necesario rebajar la cota de la carretera.
Mientras duren las obras, se cortará la calzada central de la Gran Via y el tráfico se desviará por los laterales. El proyecto contempla modificar el enlace con la ronda del Litoral (B-10).
