Después de un seguimiento discreto pero constante por parte de las patrullas de la Guardia Urbana de L’Hospitalet, donde se detectó un excesivo movimiento de personas en un piso, tanto por parte de los vecinos como de la policía, se tomó la decisión de precintar la vivienda.
Los vecinos de la zona habían presentado diferentes quejas, respecto a lo que ocurría, generando molestias a la convivencia, e inseguridad.
En el lugar se ejercía actividad delictiva relacionada con el tráfico de sustancias estupefacientes y la prostitución. El piso estaba situado en la calle de París, en el barrio de Collblanc.
La vigilancia sostenida y la colaboración conjunta entre las diferentes unidades permitió intervenir de manera coordinada, con el resultado de cerrar definitivamente un espacio que generaba inseguridad al vecindario.
Este dispositivo forma parte de la estrategia de control y eliminación de puntos conflictivos en la ciudad, con una presencia activa de la Guardia Urbana a pie de calle.
Si sospechas de actividades sospechosas a tu alrededor, llama al 112.
