Publicamos este artículo del historiador Manuel Domínguez, que explica cómo era la ciudad de L’Hospitalet de Llobregat en el año 1860
En octubre de 1862, un funcionario municipal certificaba el número de calles, edificios, habitaciones y habitantes que existían en la ciudad de L’Hospitalet en 1860. El documento nos dice que L’Hospitalet tenía 15 calles (y una plazoleta), la mayoría de las cuales se encontraban en el núcleo principal del pueblo, lo que hoy conocemos como barrio del Centre:
La calle Major era la más importante, y es la que todavía se llama así. Tenía 141 edificios, además de la iglesia, la prisión, el Ayuntamiento y dos escuelas.

La calle de la carretera Provincial era el actual Enric Prat de la Riba, tenía 90 edificios, y una fábrica. La calle del Xipreret tenía 59 edificios que eran todas viviendas, y así sucesivamente la calle de Sant Joan era un tramo del camino con el mismo nombre donde habían 45 edificios para viviendas. La calle del Centre tenía 43 edificios, 42 para viviendas y 1 fábrica, la bòbila de Costa y Cía
La calle de las Eures ya no existe, fue sustituida por la calle Barcelona 50 años después, tenía 37 edificios destinados a viviendas. La calle de Marina es la actual calle de Femades, la Calle del Parral, la calle del Canal ya no existe; era, como indica su nombre, cerca del Canal de la Infanta.
La calle de Santa Bàrbara tenía 22 casas, la calle de Sant Roc tenía 7 casas, la calle del Carril era otro tramo del Camino de Sant Joan y más tarde fue sustituido por la calle del Bruc tenía 6 casas. La plaça de la Constitució también tenía 6 casas.
El Centre nombrado también como la Vila Vella, tenía el 73% de los edificios del municipio. También podemos destacar los 129 de aislados y esparcidos por el término municipal, lo que significaba el 17% del total. Casi todos estos edificios eran masías de carácter agrario, pero también estaban las iglesias de Santa Eulàlia de Provençana y Bellvitge, y el molí paperer que hoy forma parte del CC Tecla Sala.

El crecimiento urbano más importante venía de Barcelona y Sants
El Barrio de la Bordeta era la actual Calle de Santa Eulàlia. La expansión de Sants a lo largo de la Carretera Provincial, conocida en este tramo como Carretera de la Bordeta, había cruzado la Riera Blanca unos 20 años antes. El 1860 ya había 45 edificios dentro del término de L’Hospitalet, de los cuales 3 eran fábricas. Una de ellas era la fábrica de ladrillos de Pau Cucurny, de larga trayectoria.
El barrio del Prat del Maons era la Calle de la Aprestadora. Este vial era el antiguo Cami del Mig, donde a comienzos del siglo XIX habían llegado els prats d’indianes y en el 1853 la primera industria a vapor de la ciudad, La Aprestadora Española, que acabó dando nombre en la calle. También había otra fábrica la de Antoni Pareto. Y alrededor, 7 edificios de viviendas más.
El Barrio de Collblanc era en aquellos días solo la Carretera de Collblanc, construida encima de un antiguo camino unos 100 años antes, tenía 19 edificios para viviendas y dos fábricas.
Una reflexión final de aquel L’Hospitalet
En el el año 1860 L’Hospitalet era un pequeño pueblo de 3.311 habitantes, básicamente dedicado a la agrícultura. Cómo nos hizo ver Joan Casas, la Vila Vella era un trapecio con la base en la Calle Mayor (el vial más importante con la única plaza del pueblo) y el lado superior en la Calle de Sant Joan. Los lados laterales eran las rieras de la Creu y del Vall del Poble (actual escorxador).
Este núcleo tenía un eje vertical tradicional, la Calle Xipreret, y con el tiempo se habían creado otros de horizontales: Santa Bàrbara, Centre, Eures, etc. Los caminos que partían de la Vila Vella generaron viales, especialmente la Carretera Provincial (recordamos que era la antigua Vía Augusta romana) y las Calles de Sant Roc y Marina.

La expansión del siglo XIX hizo que aparecieran algunas calles: Parral, Carril y Canal. Más tarde, se emprendieron los ensanches: el primero o del Mercat (1883, actuales Rossend Arús, Provença, Príncip de Bergara, etc.) y el segundo o de la Rambla (1907, actuales Rambla Just Oliveras, Barcelona, Tarragona, etc…).
En la zona de la Marina había más de un centenar de masías y casetas desde donde se explotaba la tierra. Hacia el 1854 habían llegado las primeras industrias y el ferrocarril, pero la localización de grandes industrias solo fue importante y de forma gradual a partir de 1875.
