La Cofradía del Cristo de la Buena Muerte organiza las dos procesiones que se llevan a cabo en Cornellà durante la Semana Santa y que actualmente ya se convierten en dos citas destacadas en el conjunto del Baix Llobregat. Son las procesiones del Domingo de Ramos con Jesús de la Sentencia, y La Madrugá, el Jueves Santo, con el Cristo de la Buena Muerta y la virgen Esperanza Macarena.
La entidad, con la colaboración de los vecinos y de otras asociaciones culturales de la ciudad, son las responsables de todo el montaje de ambos pasos. De esta forma, las dos imágenes salen por las calles de Cornellà bien vestidas y ornamentadas con flores y velas, con el rigor que les corresponde. Cada año, existe alguna novedad en los pasos y este año, podrían variar las vestiduras de las imágenes o la colocación de las flores.
La procesión del Jueves Santo y comienza a las 22 h, desde la parroquia de Sant Miquel. La Madrugá está formada por las imágenes del Cristo de la Buena Muerte y la virgen Esperanza Macarena, con el acompañamiento musical de la Sagrada Familia -acompaña a Cristo- y de la agrupación de Castelldefels -acompaña a la virgen-. Este paso es el más solemne de la Semana Santa de Cornellà, porque simboliza la muerte de Jesús y la pena de una madre que pierde a su hijo. El hijo y la madre realizan recorridos paralelos y se reencuentran frente a la comisaría de Mossos d’Esquadra, donde las saetas y el silencio son los grandes protagonistas.
Las procesiones salen desde la parroquia de Sant Miquel y, desde allí, pasan por las calles Catalanes, de Cornellà Modern y de la Travessera, hasta llegar a la comisaría de los Mossos d’Esquadra donde, aprovechando la amplitud de esta vía, se produce el encuentro entre el Cristo de la Buena Muerte y su madre, la madre. Desde allí, continúa el paso, ya de vuelta, bajando por la calle de Mossèn Andreu, de los Catalanes y, finalmente, en la calle de Feliu Codina, donde se encuentra la iglesia de Sant Miquel y donde se vuelve a celebrar el encuentro entre Cristo y la Virgen.
Es un recorrido de unas tres horas, aproximadamente, aunque depende de la participación de los saeteros y del público asistente. Como siempre, esta procesión se lleva a cabo gracias a la implicación y dedicación de los costaleros y del resto de miembros de la Cofradía.
