Agentes de la Policía de la Generalitat detuvieron el pasado 1 y 2 de agosto a dos hombres, de 51 y 39 años, a los que se les atribuye el asesinato de un hombre en Francia ocurrido en 2003. En 2011, los hechos fueron juzgados en Francia en ausencia de los acusados y estos fueron condenados como autores del crimen. Las autoridades francesas emitieron dos órdenes de detención europeas.
Los hechos se remontan al 20 de febrero de 2003 cuando los dos detenidos, que residían en Francia y trabajaban en el negocio de la prostitución y el proxenetismo, asesinaron a un hombre de nacionalidad francesa a raíz de un incidente con dos trabajadoras sexuales.
Ambos autores, tío y sobrino, secuestraron y mataron a golpes a la víctima, un chico de 29 años , y trasladaron su cadáver en un vehículo propiedad de uno de ellos hasta una zona montañosa cerca de la localidad de Grondeville, Nancy (Región de Lorena), donde abandonaron el cadáver.
El periodista, Toni Muñoz de La Vanguardia relataba los hechos con todo detalle
Toni Muñoz, periodista de investigación de La Vanguardia, adelantaba la noticia y lo explicaba con su fina pluma:
«Cristian Rad, procedía de una familia desestructurada de Rumanía y acabó bajo el cuidado de su tío que lo inició en el negocio de la prostitución. En 2003, ambos vivían en Francia y formaban parte de una mafia rumana de tráfico de mujeres. El 20 de febrero de 2003, en Nancy, al nordeste de Francia, mataron a Philippe Charuel, de 29 de años, un cliente que se había enamorado de una prostituta y que trató de sacarla de la red criminal. Al percatarse de sus intenciones, los proxenetas reaccionaron y no tuvieron piedad. Rad y Ostas sorprendieron a Charuel en un bar en la ciudad de Toul, lo secuestraron durante unas horas, lo torturaron, lo mataron a golpes, metieron su cadáver en el maletero de un BMW y lo enterraron en una fosa en una zona boscosa en el municipio de Gondreville«
Huyeron de Francia a Catalunya
A raíz de estos hechos, ambos investigados decidieron huir de Francia, donde la investigación les había logrado identificar, para establecerse en Catalunya con identidades falsas de origen croata. En un inicio, siguieron vinculados al mundo del proxenetismo y del ocio nocturno donde fueron identificados y denunciados en varias ocasiones por los Mossos d’Esquadra. Entre 2004 y 2008 fueron detenidos respectivamente por hechos relacionados con un delito contra la libertad sexual y delitos contra la seguridad del tráfico. En ese momento la documentación y la identidad que presentaban no tenía ningún señalamiento internacional a su nombre.
Posteriormente, ambos investigados abandonaron esta actividad, y continuaron con sus vidas por separado. En 2010 se denunciaron mutuamente por amenazas ante el Mossos d’Esquadra a raíz de un conflicto derivado de una supuesta deuda que tenían uno con otro. Sin embargo, en la misma denuncia utilizaron los nombres falsos y la misma documentación que venían utilizando desde que vinieron de Francia. Uno de los investigados, después de años de residencia en Catalunya logró un permiso de conducción legal en España.
Buscados en Europa
Las autoridades rumanas informaron a los Mossos d’Esquadra de que a uno de ellos le constaba un homicidio imprudente en 1995. Por otra parte, las autoridades belgas informaron que la misma persona tenía antecedentes por robos agravados en 2001. Finalmente , las autoridades francesas informaron del requerimiento vigente por homicidio y secuestro de 2003 en Nancy, por los que ahora han sido detenido.
Los dos sujetos tomaban muchas medidas de seguridad. Uno de ellos salía de casa con el rostro tapado, hacía contra vigilancias para evitar seguimientos y grababa el entorno.
Los días 1 y 2 de agosto, los investigadores con el apoyo del Grupo Especial de Intervención, establecieron un dispositivo de localización y detención, que se llevó a cabo en Segur de Calafell y en El Prat de Llobregat, donde ambos fueron detenidos.
‘En el momento de ser arrestado, Rad había encauzado su vida. Era padre de familia, tenía dos hijos con una mujer catalana y trabajaba de conserje en un hotel de lujo de Barcelona. Nunca nadie sospechó nada. Su mujer tampoco. En el momento de la detención sintió un alivio. “Por fin podré dormir tranquilo”, confesó a los agente, publica Toni Muñoz en La Vanguardia.
La policía recuperó en el parking de uno de los detenidos el mismo vehículo con el que trasladaron el cadáver en el 2003. El vehículo estaba aparcado, tapado con una lona y rodeado de varias trampas colocadas estratégicamente para detectar cualquier intento de manipulación.
Tras pasar a disposición judicial, la Audiencia Nacional decretó el ingreso en prisión y el posterior traslado a un centro penitenciario en Francia.