Este fin de semana se tuvo conocimiento del fallecimiento de José María García Vilamala, vecino de Bellvitge, que llegó al barrio a finales de los años sesenta junto a su familia, y que desde un primer momento, se puso a trabajar, luchar y pedir mejoras para el vecindario, para que los vecinos tuvieran una vida digna.
Republicano de corazón, había militado en partidos de izquierda, hombre de principios profundos, carácter recio, e ideas de progreso inquebrantables en pro de la justicia social de las personas. Pacifista de convicción no aceptó de buen grado que España entrara en la OTAN.
Con el TOT L’Hospitalet había colaborado ayudándonos con información divulgativa del barrio y datos históricos de la vida de Bellvitge.
Tal como nos comentaba su hijo a el TOT L’HOSPITALET, disfrutó de una gran lucidez hasta el último momento. Se va un buen vecino de Bellvitge, «un gran hospitalenc», DEP.
