Julita Marsinyach prestó servicio durante 33 años en el cuerpo de la Guardia Urbana de L’Hospitalet, dejando una impronta profunda entre compañeros y compañeras, y contribuyendo a avanzar la presencia de las mujeres en un ámbito hasta entonces exclusivamente masculino. Hoy, ya jubilada, su historia continúa vinculada a la Guardia Urbana.
En 1980, se convirtió en la primera mujer agente de la Guàrdia Urbana de L’Hospitalet.
Es esposa y madre de agentes, parte de una familia que ha hecho del servicio público una manera de vivir y de entender el compromiso con la ciudad.
