02/12/2022

Vecinos de L’Hospitalet toman dos calles de la ciudad

Exigiendo una ciudad más sostenible y amable, en un ambiente festivo y lúdico

Cosme Toda Portada

Imagen de archivo de una de las protestas

La coordinadora de colectivos y entidades, «Un Altre l’Hospitalet És Possible», que reúne una cuarentena de entidades, valora muy positivamente la respuesta vecinal al corte de calles de este domingo 28 de marzo.

Con el eslogan «Confinamos los coches. Recuperamos La Ciudad«, se enmarca una iniciativa para reivindicar unas ciudades dignamente habitables, en toda el área metropolitana de Barcelona, y también extensible a otros municipios de Catalunya.

L’Hospitalet de Llobregat tiene una densidad de población censada de 21.053 hab./km². Es la ciudad más densamente poblada de Europa, es por esta razón, para exigir la construcción de una ciudad más amable y sostenible para sus habitantes, que se cortaron la carretera de Collblanc, y la calle Enric Prat de la Riba, a la altura de la antigua fábrica Cosme Toda.

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Es en este último enclave, la Cosme Toda, en el barrio de Sant Josep, que se encuentra afectada por un proyecto que prevé la construcción de 32 bloques de pisos a sus alrededores, un total de 1400 viviendas.

La coordinadora exige que se tomen seriamente las recomendaciones científicas que señalen la importancia de unos mínimos de espacios verdes por habitante y de una mínima calidad del aire.

En un contexto de crisis medioambiental, sumado a la situación de pandemia sanitaria, se ha evidenciado científicamente cómo es de necesario recuperar espacios de peatones dignos y ganar espacio al vehículo de motor.

“Hay que poner freno en la ciudad del hormigón y priorizar el espacio público para las personas si queremos garantizar una mínima calidad de vida para las presentes y futuras generaciones”, manifiestan desde la coorinadora.

Desde hace unos meses diferentes colectivos que participan «Un Altre l’Hospitalet És Possible», piden al Ayuntamiento de L’Hospitalet, que se abran calles para el goce de vecinos y vecinas, y la respuesta ha estado «lo estamos estudiando«.

Es por eso que la ciudadanía organizada, da un paso adelante para recuperar la ciudad, haciendo de la calle un espacio de convivencia de todas aquellas personas que todavía apuestan por la esperanza de vivir en una ciudad amable, sostenible, digna y no excluyente.

Durante dos horas, tanto en Collblanc como en Sant Josep, en un ambiente festivo, y lúdico al ritmo dels «tabalers» de los grupos «Kabra» e «Fills de la Flama«, grandes y pequeños disfrutaron de juegos tradicionales o de un taller de barro. Mientras unos se fotografían en el «fotocall», otros pintan pancartas reivindicativas o ponían a punto sus bicicletas en el taller de mecánica ambulante de LHenBici.