Vecinos del barrio de Collblanc en L’Hospitalet denuncian que el paso de la L9 del metro de Barcelona les trae problemas. Tienen vibraciones y grietas en casa y están convencidos en señalar el paso de los convoyes como causa de todo ello.
Desde que se realizaron las primeras pruebas de circulación en octubre del 2015, son víctimas de ruidos y vibraciones en sus domicilios. Estas molestias obligaron a Transports Metropolitans de Barcelona, el gestor de la línea, a reducir la velocidad de los trenes en un tramo, en el que se pasa de 70 a 50 kilómetros por hora.
Los vecinos afectados escuchan en sus casas el paso de los trenes
Se instalaron sensores para analizar las vibraciones y los ruidos en algunos edificios, que son muy perceptibles pese a que el túnel pasa a unos 50 metros de profundidad.
A principios del año pasado la Generalitat de Catalunya, el Ayuntamiento de L’Hospitalet y Ferrocarril Metropolitano de Barcelona (FMB) firmaron un protocolo de colaboración para minimizar el nivel de inmisiones acústicas y de vibraciones de las líneas de metro L9 Sur y L10 Sur entre las estaciones de Collblanc y Torrassa, en respuesta a las peticiones del vecindario afectado.
Pero curiosamente, el compromiso firmado no ha servido para nada según manifiestan los afectados: al contrario a lo largo de este año, los ruidos, vibraciones y las grietas han aumentado mucho, y la preocupación del vecindario también. El problema ha ido a más y los residentes de Collblanc quieren soluciones a este grave problema.
Los edificios afectados se sitúan en las calles Llobregat, Occident, Pujos, Besa, y Llavines. TMB ha realizado mediciones en algunos de los pisos afectados, curiosamente cuando vienen los técnicos, el ruido se hace imperceptible según manifiestan los vecinos. Les hace pensar que en aquel momento de las mediciones, baja la velocidad de los convoyes.
Los vecinos del barrio de Les Corts de Barcelona tambien han presentado quejas por el mismo problema.

