08/02/2023

Cambio de horario: como impacta en nuestra salud

¿Qué cambio perjudica más a la salud, el de otoño o el de primavera?

CANVI-HORA-3800-1024x493
31/10/2022

La madrugada de este pasado domingo se ha recuperado el horario de invierno. Un cambio que se produce dos veces a lo largo del año, en otoño y en primavera. En otoño retrasamos el reloj, y en primavera lo adelantamos. Los argumentos utilizados hasta ahora, se han basado en que estos cambios significan un ahorro de energía de hasta el 5%. El problema es que el dato proviene de un informe elaborado el año 2007. Las tecnologías de ahorro han evolucionado mucho y su implantación ha aumentado. Por lo tanto, es muy probable que haya que rehacer los cálculos.

Efectos sobre la salud

En cuanto a los efectos sobre la salud, el estudio más amplio y reciente es el que publicaron Investigadores de Chicago y de Estocolmo en junio del 2020. El artículo repasa las pruebas del impacto del cambio horario en un gran número de enfermedades en los Estados Unidos y en Suecia.

Para hacerlo, hicieron uso de una base de datos que incluye más de 150 millones de pacientes de los Estados Unidos, con información anonimizada sobre su salud, su productividad y bajas laborales, ingresos hospitalarios y otros elementos. En cuanto a Suecia, han usado el registro nacional de pacientes, que incluye más de nuevo millones de ciudadanos de aquel país, según ha publicado el canal 324.

Con estos datos, los investigadores encontraron cuatro grandes grupos en que el riesgo se modificaba de forma importante: enfermedades cardiovasculares, lesiones, trastornos mentales y de comportamiento y enfermedades relacionadas con el sistema inmunitario. En la mayoría de los casos, explican, había un pequeño incremento. Pero en varias enfermedades el aumento del riesgo era aproximadamente de un 10%.

Así, calculan que cada cambio horario está asociado a efectos negativos en la salud en 150.000 personas en los Estados Unidos y 880.000 en todo el mundo.Hacen notar que más de la cuarta parte de la población mundial está sometida a estos cambios horarios y que esto supone un experimento que permite hacer estudios sobre el papel de este factor externo en la salud.

Sus análisis, comentan, coinciden con los datos de otros estudios, como los que revelan que el cambio horario aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca isquémica en hombres y mujeres de más de 60 años o el de accidentes y lesiones.

También observan un aumento en trastornos mentales y de comportamiento, que asocian con un aumento del uso de sustancias psicoactivas entre los hombres adultos. El efecto más importante lo ven en hombres de entre 41 y 60 años, tanto en los Estados Unidos como Suecia.

Lo atribuyen al hecho que, como afirman varios estudios, hay una relación entre las alteraciones del ritmo circadiano y el abuso de sustancias. El incremento es de un 9% en el cambio de primavera y del 12% cuando se recupera el horario de invierno.

También observan un efecto positivo: disminuye el número de algunas enfermedades infecciosas e inmunes con el cambio de la primavera. Lo explican porque sacar una hora del sueño supone un estrés ligero y a corto plazo, que mejora el sistema inmunitario. A diferencia de los cambios estresantes a largo plazo, que tienen el efecto contrario, el estrés ligero haría disminuir las infecciones urinarias, de piel y otros tipos.

También explica el diferente impacto que tienen los cambios de primavera y de otoño. Así, afirma que el cambio que se produce ahora en octubre -en noviembre en los Estados Unidos- es relativamente benigno, pero la hora que se avanza en la primavera es más perjudicial para el organismo.

Esto se puede deber, añade, al hecho que la exposición a la luz más bien nos despierta y mejora nuestro estado de alerta, probablemente porque aumenta los niveles de una hormona llamada cortisol.

En cambio, si estamos expuestos a la luz hasta más tarde al atardecer, esto altera la liberación de melatonina, la hormona que regula los ciclos su/vigilia. Y como que a la pubertad la melatonina también se suele liberar más tarde, la alteración del su bote ser más aguda en adolescentes.

También destaca el papel de la geografía para explicar que no en todas partes los efectos son iguales. Cita un estudio hecho por investigadores del Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos, publicado el agosto del 2017 a Cancer Epidemioloy, Biomarkers & Prevention, que muestra un riesgo superior de cáncer, dentro de una misma zona horaria, a la parte oeste, por la disrupción del ritmo circadiano.

Otros estudios muestran que a la parte más occidental de una misma zona también hay más casos de obesidad, diabetes y enfermedades cardíacas, menos ingresos económicos, de media, per cápita y más gastos sanitarios. Todo esto puede ser debido a una combinación de alteraciones en el sueño -los horarios laborales y académicos suelen ser los mismos en toda la zona horaria- y en el ritmo circadiano.

FUENTE DE LA INFORMACIÓN: 324-TV3