Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) ha iniciado esta semana el proceso de licitación para renovar las máquinas de venta de billetes de las líneas convencionales de metro. El objetivo es sustituir a las actuales por dispositivos más modernos que ofrecerán nuevas funcionalidades y mejorarán la experiencia del usuario.
Las máquinas actuales empezaron a instalarse en el año 2004 y ahora se cambiarán por otras que permitirán, entre otras cosas, la emisión directa del soporte T-movilidad en formato PVC y otros métodos de pago como tarjeta bancaria sin contacto o Bizum. El contrato prevé que se instalen entre 290 y 397 en las 126 estaciones de las líneas convencionales.
Además de la emisión del soporte T-movilidad en formato PVC y nuevos métodos de pago, en las nuevas máquinas de venta de billetes se podrán realizar devoluciones y emisión de duplicados para los usuarios registrados . También ofrecerán información sobre tarifas, títulos o incidencias y permitirán enviar facturas simplificadas por correo electrónico .
Los nuevos dispositivos incorporarán también lectores de códigos de barras y de QR’s que facilitarán la recogida de títulos comprados en origen. Además, dispondrán de un servicio de atención al cliente por voz de forma remota y, en una segunda fase, esta atención incorporará también imagen. Más adelante se incorporará también un recomendador de billetes en función de las necesidades de cada persona .
Las nuevas máquinas ofrecerán servicio en cuatro idiomas: catalán, castellano, inglés y francés. La puja también contempla que en futuro se incorpore tecnología con inteligencia artificial que permitirá, entre otras cosas, incorporar un mayor número de idiomas.
En cuanto a la accesibilidad , las mejoras son significativas e incorporarán órdenes por voz, salida de audio privada o un bucle inductivo por accesibilidad auditiva , una tecnología que ayuda a las personas con prótesis auditivas a escuchar mejor en espacios públicos.
Licitación adaptativa
La licitación prevé una inversión mínima de 19,2 millones de euros y está planteada como un contrato flexible y adaptativo al contemplar la adquisición de entre 290 y 397 máquinas que se instalarán en las 126 estaciones existentes en la red de metro convencional.