27/03/2026

El 26 de enero de 1939 no llegó la paz: artículo del historiador Manuel Domínguez

El 26 de enero las tropas franquistas entraron en Barcelona y las ciudades de su alrededor

MANEL OPINIO

Manuel Domínguez, historiador

26/01/2026


El 26 de enero de 1939 las tropas franquistas entraron en L’Hospitalet, pero con ellas no llegó la paz. No lo digo porque la Guerra Civil duró hasta el 1 de abril de aquel año o porque el Estado de Guerra en España duró hasta abril de 1948. Lo digo porque el goteo de personas muertas, detenidas y torturadas continuó durante mucho de tiempo.
El libro del cementerio tiene la anotación del entierro el 26 y el 28 de enero en la fosa común de dos soldados nacionales desconocidos. ¿Un ejército victorioso que premia a sus “caídos”, enterró dos de los suyos a los que dice que no conoce? ¿Quiénes eran estos dos soldados y por qué los enterraron de incógnito?


Un hombre y una mujer fueron enterrados el 29 de enero sin causa de la muerte. En los meses siguientes, un hombre y dos mujeres murieron a causa de una “hemorragia cerebral”, que era una de las causas que solían anotarse en los fusilamientos. El escritor Domènec Pastor Petit dejó el testigo de la muerte por un disparo a un hombre mayor en la Rambla porque respondió en catalán a un militar, en el mes de abril de aquel año.
En mayo, como represalia por la muerte de un jefe de la policía, los soldados salieron dos noches y fusilaron a quince hombres, la mayoría de Santa Eulàlia y la Granota. La represión institucional cayó sobre centenares de personas, de las cuales alrededor de 30 acabaron en el paredón del Camp de la Bota a lo largo de los años siguientes. Además, 13 «hospitalencs» murieron en la prisión, después de años de maltratos, algunos en fechas tan tardías como 1943.


Es difícil de saber, pero más de 300 personas de la ciudad tuvieron que partir al exilio, y algunas no pudieron volver nunca, o lo hicieron ya muy mayores, una vez recuperada la democracia. Los que no volvieron fueron los 43 asesinados en los campos nazis, aquellos a los que el franquismo no reconoció como compatriotas y abandonó bajo el yugo del nazismo.
No, la paz no llegó el 26 de enero de 1939, ni mucho menos. No olvidamos lo que el fascismo español, el franquismo, hizo en una población vencida y sometida. Tomémoslo como un aviso a navegantes.
Manuel Domínguez