La ministra de Transportes, Raquel Sánchez, en la visita realizada a L’Hospitalet a principios de febrero, garantizó que se realizará el soterramiento de la vías en L’Hospitalet de Llobregat y la construcción de la estación intermodal de La Torrassa, aunque sin fijar plazos «porque alimenta la frustración de la ciudadanía», apuntó la ministra, una frase que creó dudas e incertidumbre.
Según declaraciones de la ministra: «ahora sí», que es posible el soterramiento, y además añadió que es un proyecto «viable, factible», y que ahora está en el punto más avanzado «al que se ha llegado nunca».
No vamos a dudar de la palabra de la ministra, porqué las mismas fueron recogidas, con luz y taquígrafos, por diferentes medios de comunicación escritos, digitales y radiofónicos. Dicho de otra forma si no cumple, para la posteridad quedan sus palabras.
Por el momento no tenemos calendario encima de la mesa, y llevamos más de 20 años esperándolo, pero es cierto, que veintiún tomos, redactados desde el ministerio, dan fe de la existencia del proyecto de las obras de soterramiento de las vías en L’Hospitalet. Para quien sea mal pensado, y quiera ver en la visita de la señora ministra, un ‘brindis al sol’, puede comprobar que no es ningún invento.
Los responsables del proyecto defienden que llevan trabajando en él, desde el mes de marzo del 2020 y se desmarcan de cualquier cortina de humo de cara a las próximas elecciones municipales.
En esos 21 libros, queda reflejado en un lenguaje técnico, conjuntamente con los mapas que lo acompañan, que el soterramiento de las vías a su paso por L’Hospitalet, es la obra ferroviaria más ambiciosa que se acometerá en España en los próximos años, según manifestó el secretario de Infraestructuras del Ministerio de Transportes, Xavier Flores, en la vista que realizó a la ciudad unos días más tarde. Flores, cuando se explica, genera confianza y rigurosidad. Se le ve un tipo serio, solvente y de fiar.
Los técnicos del Ministerio apuestan por hacer un túnel con pantallas y a poca profundidad. El cajón de Sants será el punto de partida al que se dará continuidad mediante un jardín lineal con las vías debajo, descendiendo hasta quedar escondidas bajo tierra. Tan solo un pequeño tramo del túnel se hará en profundidad, en el punto donde se cruza con el trazado de Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) a la altura de Bellvitge.
La tuneladora queda descartada y una de las razones es la construcción del futuro intercambiador de la Torrassa, donde se encontrarán las vías de la línea de Vilafranca y la de Vilanova.
También cambiará la configuración de la actual estación de L’Hospitalet, que mejorará su funcionalidad con un nuevo sistema de entrada y salida de los trenes.




