Casi una treintena de ancianos permanecen actualmente ingresados en el Hospital Universitario de La Palma a pesar de tener el alta médica ante la negativa de sus familiares de hacerse cargo de ellos. Lo ha publicado El Time, diario local de la Palma, que se hace eco de esta situación alarmante.
Los ancianos que permanecen ingresados en planta, no deberían estarlo, ya que todos ellos cuentan con el visto bueno de su médico para regresar a casa. Pero esto no ocurre. Al recibir el alta, el Hospital se puso en contacto con sus familiares, que declararon “no poder” o “no querer” hacerse cargo de sus mayores.
Algunos llevan más de un año en esta situación, tiempo en el que el hospital ha pedido ayuda al estado a través de una Trabajadora Social para mediar en la situación, pero la ayuda social tampoco ha conseguido que vuelvan a casa.
La Palma, con una población envejecida, se enfrenta a una situación sin precedentes. Los casos son similares, primero, los familiares dejan de ir a visitar a los ancianos, luego dejan de contestar al teléfono y finalmente los ‘abandonan’ a su suerte en el Hospital. La mayoría se encuentran esperando para conseguir una plaza en los centros sociosanitarios de la isla, por lo que las familias se excusan en que están esperando a que eso ocurra.
Algunas familias por el contrario ni siquiera buscan una excusa, y por último, algunos ancianos no cuentan con familiares que se hagan cargo de ellos, aunque estos son casos minoritarios.
1 de cada 5 plantas ocupada por estos casos
Esto ha derivado en que una de las cinco plantas con las que cuenta el centro esté destinada en su totalidad a acoger a estos pacientes, una situación insostenible para el centro, que debería atender a pacientes que necesiten el ingreso pero no pueden echar a personas mayores que no tienen donde ir.
De hecho, el colapso hospitalario está provocando el retraso de operaciones quirúrgicas de personas en lista de espera cuya intervención requiere ingreso, al carecer de camas para ello. Operaciones en especialidades que conllevan hospitalización como traumatología o cirugía también se han visto aplazadas e incluso canceladas para atender a otras personas que no requieren de ingreso.
La situación atiende a un problema social y no sanitario, ya que el centro cuenta con camas suficientes para atender la demanda, pero no para lidiar con personas que no requieren de ingreso y se ven obligadas a permanecer en el hospital.
Por el momento, es el Hospital de La Palma quien asume los gastos de esta treinta de pacientes, a la espera de que el Cabildo se haga cargo de la situación y asigne las plazas de centros sociosanitarios a quienes cumplan con los requisitos.