Después de tres meses en que los aficionados a la montaña no la pudieron pisar, el fin de semana pasado se produjo una salida masiva para disfrutar de la naturaleza. Esta circunstancia desembocó en que els Bombers de la Generalitat, tuvieran que realizar más de una docena de rescates en diferentes puntos de Catalunya, aunque ninguno con heridos graves.
El domingo pasado, equipos de bomberos tuvieron que auxiliar a montañeros en las localidades de Cornudella de Montsant, Begur, Riu de Cerdanya, Arenys de Munt y Collbató.
En Cornudella de Montsant se activó a media mañana una dotación para atender a una senderista que había caído por un desnivel de 1,5 metros por la zona del pantano de Siurana.
En Begur, una persona cayó en la zona de rocas de una playa, sin heridas de gravedad, igual que un excursionista que resbaló cuando bajaba del Moixeró, en Guils de Cerdanya y tuvo que ser trasladado en helicóptero.
También el sábado, los bomberos tuvieron que rescatar a dos ciclistas de montaña en Madremanya y en Molins de Rei.
En un comunicado, los bomberos de la Generalitat apelaron a la prudencia para poder disfrutar del medio natural con seguridad y teniendo en cuenta consejos básicos de seguridad en la montaña y recordando la importancia de mantener igualmente medidas de seguridad por la COVID como el lavado de manos, la distancia de seguridad y las mascarillas.