El sainete de los cortes de luz de este verano en L’Hospitalet de Llobregat, empezó a finales de junio cuando se incendió la subestación de la Feixa Llarga, en la zona de Bellvitge, y que produjo un corte del suministro eléctrico en diferentes zonas de L’Hospitalet, Cornellà, y el Prat afectando a unos 77.084 abonados. A partir de ese momento, las interrupciones en el suministro de la electricidad han sido recurrentes, llevándose la peor parte los barrios de la Florida, Pubilla Cases y Collblanc-laTorrassa.
Los días 29 y 30 de junio los cortes afectaron a unos 12.886 abonados. El pasado domingo, otro apagón dejó sin electricidad a 4.756 clientes. Después de los cortes casi siempre llegan tarde los grupos electrógenos, que vienen de no sabemos donde, y que su funcionamiento produce también ruido y molestias. Un parche.
Presión por parte del gobierno municipal
El gobierno municipal del Ayuntamiento de L’Hospitalet, a través del propio alcalde han pedido explicaciones, han presionado, y han buscado todas las argumentaciones posibles para que la compañía ENDESA, entendiera que tiene que buscar soluciones, efectivas, inmediatas, y viables a una situación que los vecinos ni comprenden, ni pueden soportar, porqué con este calor descontrolado, tener la nevera apagada, no poder conectar los ventiladores, produce una situación de desazón a las familias muy difícil de soportar. Eso sí, cada mes la gran mayoría pagan religiosamente la factura del consumo eléctrico.
ENDESA presenta un plan de choque
La compañía suministradora, ante la presión del gobierno municipal, y el hartazgo del vecindario, se ha visto obligada a presentar un plan de choque dividido en dos fases: primero analizar el estado de las instalaciones, y a continuación reforzar la infraestructura y mejorar el suministro.
La primera fase comenzará de forma inmediata con una revisión exhaustiva de la red de media tensión y de los centros de transformación vinculados a las zonas afectadas. La compañía utilizará herramientas avanzadas de inspección para localizar deterioros no visibles y detectar los puntos más vulnerables. Cualquier elemento que presente anomalías deberá ser reparado o sustituido de manera inmediata. La segunda fase se ejecutará durante el último trimestre de 2026 y se centrará en los tramos de la red donde se han producido las incidencias, especialmente en Collblanc y La Florida. Las actuaciones previstas incluyen la sustitución de cables, el refuerzo de las infraestructuras y la mejora del enmallado de la red. El objetivo es aumentar las interconexiones entre circuitos para disponer de alternativas de alimentación cuando se produzca una nueva avería.
Y los vecinos y vecinas, entienden que este plan será bueno, si no se les corta la luz. Si vuelve a haber problemas, el plan será papel mojado. Recordemos un dato histórico FECSA (Fuerzas Eléctricas de Cataluña) era una compañía eléctrica catalana histórica con sede en Barcelona. En 1996, el grupo ENDESA la adquirió mayoritariamente y, en el el año 1999, la absorbió por completo extinguiendo su personalidad jurídica.
