Este pasado 6 de agosto, la Guardia Urbana inspeccionó dos establecimientos, uno en el barrio de la Florida y otro en Collblanc, locales que provocaban molestias al vecindario, especialmente ruidos en horario nocturno.
En uno de los establecimientos de la calle de las Musas, en el barrio de la Florida, durante la inspección, los agentes detectaron varias irregularidades: deficiencias en las condiciones sanitarias, música a un volumen elevado y la utilización de un sótano para celebrar fiestas, donde en ese momento había varias personas.
Ante estos hechos, la Guardia Urbana levantó la correspondiente acta de inspección, que pasa al órgano sancionador del Ayuntamiento para iniciar el procedimiento legalmente previsto. Este procedimiento permite imponer las sanciones correspondiente y, cuando los hechos y normativa lo determinen, adoptar medidas que pueden legar al cierre del establecimiento.
En la mañana de jueves, 6 de agosto, la Unidad de Intervención de la Guardia Urbana actuó en otro bar de la calle Martí i Julià, en el barrio de Collblanc-La Torrassa, a raíz de un aviso por molestias de ruido.
Los agentes comprobaron que la música estaba a un volumen elevado y era perceptible desde el exterior. Por este motivo, levantaron el acta administrativa correspondiente y el establecimiento será sancionado por incumplir la normativa. En este tipo de inspecciones se revisan, entre otros aspectos:
La documentación del local y de las personas responsables.
Las licencias, permisos y seguros.
El aforo y la rotulación.
Las salidas de emergencia y los extintores.
Las condiciones higiénicas y sanitarias, cuando corresponda.


