El Pleno municipal celebrado este martes, ha aprobado de forma definitiva la mejora salarial acordada con la Guardia Urbana, y que ha supuesto muchos meses de negociaciones y tiranteces entre las dos partes. La medida ya estaba prevista en el presupuesto, en consecuencia no supone ningún incremento del gasto municipal.
El acuerdo permite consolidar esta mejora en la nómina de los agentes y adaptarla a las distintas categorías del cuerpo, incluidas las nuevas incorporaciones previstas en este año.
Con esta aprobación, el gobierno municipal pone fin a un conflicto que se arrastraba desde hacía más de una década. La medida también contribuye a reforzar las mejores condiciones laborales de la Guardia Urbana, y debe revertir directamente a los ciudadanos, en una mejora del servicio de seguridad que se les presta.
Sobre la mea también se encuentra la construcción de la nueva comisaría conjunta con la Policía Nacional, en la calle de Pau Casals con avinguda del Carrilet, también está previsto la implantación de un nuevo software para automatizar procesos y el despliegue de nuevas cámaras de seguridad en la ciudad.