Un año más la Peña Antonio Mairena ha rendido homenaje al «cantaor» en el monolito erigido en su memoria en la Avenida Primavera de L’Hospitalet.
Las medidas de seguridad con motivo de la pandemia marcaron el acto, en el trigésimo séptimo aniversario del fallecimiento del maestro.
El acto institucional de la ofrenda se realizó en el espacio del monolito dedicado al maestro, en la Av. Primavera del barrio de La Florida y que fue inaugurado en febrero del año pasado.
Participaron en el acto Mª Ángeles Sariñena, Teniente de Alcalde del Área de Participación y Relaciones Ciudadanas y Lola Ramos, Regidora de los distritos IV y V.
Posteriormente se celebró un pequeño acto en la entidad en el que participó la regidora Lola Ramos, para depositar el ramo bajo el cuadro del maestro de los Alcores en la sala de actos.


Aprovechando el periodo de cierre forzoso a causa de la pandemia, la entidad ha realizado unas mejoras, renovando la imagen y las instalaciones.
Antonio Mairena, nació con el nombre de Antonio Cruz García, hijo de Rafael Cruz Vargas y Aurora García Heredia, en una familia gitana, asentada en Mairena del Alcor desde los tiempos de Carlos III.
Su casa estaba en la Plaza de las Flores, en el centro del pueblo. Su padre trabajaba en una herrería, donde Antonio se inició en la profesión familiar desde muy pequeño. Antonio era el mayor de sus hermanos.
A principios de los años 20, con motivo de la visita a Mairena del cantaor Faíco, Antonio cantó por primera vez en público en una fiesta familiar, interpretando un tango de Pastora Imperio titulado «Soy grande con ser gitano» y con el que impresionó a los asistentes.
Antonio empezó entonces a cantar en reuniones familiares, bautizos, bodas, así como en cafés en la localidad de Carmona; en ese momento sus cualidades como cantaor ya empezaban a ser apreciadas.