04/11/2026

Guardia Urbana de L’Hospitalet y Mossos d’Esquadra intervienen y denuncian un nuevo bar en Collblanc

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BAR COLLBLANC PIXELAT 1200
04/11/2026

Esta semana la Guardia Urbana de L’Hospitalet, conjuntamente con los Mossos d’Esquadra, han realizado un operativo policial en un bar de la calle de Mas en Collblanc, que reiteradamente provocaba molestias a los vecinos de la zona.

Unidades de intervención de los Mossos d’Esquadra y de la Guardia Urbana realizaron la entrada dentro del local y una vez hecha la intervención se confeccionaron las actas de denuncia por las numerosas irregularidades detectadas: exceso de aforo, actividad fuera de licencia, deficiencias de seguridad e higiene, música sin limitador, consumo de sustancias estupefacientes y otros incumplimientos.

Esta actuación forma parte de la presión policial, que se está realizando desde hace meses contra establecimientos con licencia de bar que operan como after-hours y alteran la convivencia y el descanso del vecindario.

En el ámbito de este plan desarrollado, ya se han cerrado más de 15 bares, con suspensiones de actividad de entre 2 y 15 meses.

Los procedimientos de intervención, sanción, y cierre de un local requieren unos pasos que hay que seguir según la legislación vigente

Cuando la Guardia Urbana detecta exceso de aforo, ruido, actividad fuera de licencia, deficiencias de seguridad o consumo de drogas, entre otras irregularidades, se levantan las actas denuncia correspondientes. A partir de aquí, se inicia un procedimiento administrativo:

Se comprueban los hechos y se requiere al titular que corrija las deficiencias.

Si hay riesgo para las personas, carencia de licencia o incumplimientos graves, se pueden adoptar medidas provisionales: limitaciones horarias, precinto de elementos o cese temporal de la actividad.

Los servicios técnicos, la Oficina Sancionadora y la Asesoría Jurídica instruyen el expediente. El titular tiene derecho a presentar alegaciones y recursos.

Si se acreditan la gravedad o la reiteración, la resolución puede comportar multas y, en los casos más graves, el cierre temporal del local.

No existe una herramienta legal que permita decretar de manera automática y definitiva el cierre de un bar después de una intervención. El cierre tiene que ser legal, motivado y proporcional. Saltarse este proceso podría comportar la anulación de la sanción y la reapertura del establecimiento