01/12/2022

11 Consejos para poder aprender a ser alegres, y convertir la alegría en un hábito

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Cuando uno sonríe porque está alegre libera neurotransmisores relacionados con el bienestar; cuando le sonríen ocurre lo mismo, pero también cuando uno se mira al espejo y se sonríe. Si estás deprimido ayuda a cambiar el estado de ánimo porque la imagen que percibes de ti mismo cambia, aunque esa sonrisa no sea del todo verdadera.

1. La manera de encarar lo que nos sucede determina el resultado. Aprender a ser alegres y convertir ese rasgo en nuestra forma de ser destacando siempre el lado positivo de lo que nos sucede, sea en acontecimientos importantes o en los pequeños sucesos del día a día, sabiendo que el cerebro presta más atención a lo negativo.

2. En 1986 se realizó un estudio en el que participaron 670 monjas, un seguimiento de toda su vida en el convento, así todas las participantes tenían condiciones de vida similares. Descubrieron que las monjas que se describían alegres y optimistas vivían casi siete años más que las que se describían pesimistas.

3. Cuando se tiene sensación de bienestar, el sistema inmunitario y la tensión arterial mejoran, y los problemas cardiovasculares y de salud mental disminuyen. Sí, la alegría nos regala años y calidad de vida.

4. Podemos aprender a ser alegres haciendo de la búsqueda de la alegría un hábito, pero eso requiere motivación, esfuerzo, paciencia y disciplina. Antes de acostarse anote en su libreta de la alegría tres experiencias positivas que haya tenido a lo largo del día y que le hayan hecho sentir bien. La alegría es sobre todo una forma de ver la vida y tiene que ver con la intencionalidad de buscarla.

5. Pequeños detalles de lo cotidiano, que no pasen desapercibidos. Recordar aquello que hemos vivido y que nos ha hecho bien y contarlo, revivirlo, hace que ocupe más espacio en nuestra memoria. Y obviamente el autocuidado es importante.

6 Dormir y comer bien, hacer ejercicio, una dieta rica en triptófano, que es un precursor de la serotonina, es buena para estabilizar el ánimo, y el consumo de omega-3 (presente en el pescado azul) mejora la conectividad cerebral, y no olvide los probióticos.

7. Los estudios demuestran que caminar 40 minutos diarios libera los neurotransmisores relacionados con el buen ánimo y el placer como es la dopamina.

8. Ser agradecidos por lo que somos, por lo que hemos conseguido, nos hará sentir mejor con nosotros mismos y, por tanto, más alegres, y para eso basta reflexionar y darse cuenta de lo bueno que hemos hecho.

9. El orden influye en nuestros pensamientos y estado de ánimo. La falta de orden aumenta la liberación de hormonas relacionadas con el estrés y el cortisol. Y también los colores y los olores son determinantes.

10 Nuestro cerebro necesita silencio. El silencio activa conexiones cerebrales que nos conectan con nuestra vida interior. Los ambientes ruidosos provocan una mayor liberación de cortisol.

11. Las personas más alegres son más generosas. La generosidad libera neurotransmisores como la oxitocina y la vasopresina, que nos dan placer y bienestar.

FUENTE: «En busca de la alegría», María Inés López-Ibor,catedrática de Psiquiatría; indaga sobre la alegría. Extracto de la entrevista en La Vanguardia, de Ima Sanchís