L’Associació d’Ajuda a Persones amb Addicció (ASADI), ha dado el pistoletazo de salida al ciclo «Entender la adicción: 12 encuentros en espacios culturales», una iniciativa que se desarrollará entre los meses de octubre y diciembre de 2026 con el objetivo de sensibilizar la ciudadanía, promover la prevención y generar espacios de reflexión sobre las adicciones y sus consecuencias.
El primer encuentro, «La enfermedad de adicción», ha tenido lugar en el Centro Cultural Bellvitge-*Gornal y ha ido a cargo de Siscu Pahissa (Coordinador de ASADI), con el apoyo de Xavi Moya (colaborador). La sesión ha servido para introducir los conceptos básicos del proceso adictivo y reflexionar sobre cómo puede afectar la persona, sus relaciones y su entorno familiar y social.
El primer encuentro ha contado con la participación de personas interesadas a profundizar en el conocimiento de las adicciones y ha permitido abrir un espacio de reflexión y sensibilización alrededor de esta realidad. La sesión ha marcado el inicio de un ciclo que quiere acercar información rigurosa a la ciudadanía, fomentar el diálogo y facilitar herramientas para comprender mejor las adicciones y su impacto en las personas y las familias.
Durante la charla se ha destacado que una adicción no se puede valorar únicamente por la cantidad de sustancia consumida o por la frecuencia de una conducta. También debe tenerse en cuenta la pérdida de control, la persistencia a pesar de las consecuencias negativas y la interferencia en ámbitos como la salud, las relaciones personales, el trabajo, los estudios o la economía.
La sesión ha abordado el círculo adictivo, la relación entre el malestar emocional y las conductas adictivas, y las consecuencias que estas situaciones pueden tener en las familias. También se ha puesto énfasis en la importancia de detectar los señales de alerta y de intervenir desde la comprensión, evitando los reproches y los juicios morales.
En este sentido, se han presentado pautas prácticas para detectar, hablar, orientar y acompañar a las personas afectadas, así como para facilitar información sobre los recursos de ayuda disponibles.
«Queremos contribuir a romper el estigma que todavía rodea las adicciones y abrir espacios de conversación accesibles en todo el mundo. Hablar con naturalidad, información y respeto es un paso importante para favorecer la prevención y recordar que las familias también necesitan de apoyo».


