Las ocho figuras del monumento a la sardana erigido en 1965 en la montaña de Montjuïc amanecieron ayer domingo con los brazos mutilados.
El monumento fue muy conocido durante los años 60, 70 y 80 porque estaba situado junto a las que eran las puertas de entrada en aquella época al antiguo parque de atracciones de Montjuïc.
Fue erigido en época del alcalde José María de Porcioles, en la recta final del periodo franquista, un intento de Porcioles, cercano a las Lliga antes de la guerra, de abrirse al catalanismo más moderado.
El concejal de Seguridad ciudadana de Barcelona, Albert Batlle, comunicó el acto vandálico a través de su cuenta personal de twitter con una fotografía aún de noche y con un mensaje:
“Condenamos la salvajada y apelamos a luchar por la convivencia y contra el incivismo”. .
La agresión ha cercenado los brazos de cuatro de las figuras. Los fragmentos han quedado esparcidos por el suelo y han sido recogidos por los agentes de la Guardia Urbana que han descubierto el estado en que se encontraba la escultura tras la agresión vandálica.
