08/12/2022

Conductores de autobuses de L’Hospitalet y el Baix Llobregat denuncian el estado lamentable de los vehículos y el empeoramiento del servicio

Crítica a la AMB: «los concursos de AMB se han convertido en una subasta a la baja, gana la empresa que ofrece el precio de gestión más bajo pasando por alto condiciones laborales y de calidad del servicio prestado a los usuarios».

La adjudicación por parte de la AMB de la gestión de diversas líneas de autobuses de L’Hospitalet y el Baix Llobregat, que antes operaba el grupo Baixbus a través de Mohn y Oliveras, a unas nuevas operadoras como son Avanza y la U.T.E formada por Monbus y Julia, ha traído quejas de los usuarios por el empeoramiento en el servicio, incumplimiento de horarios, mal estado de los vehículos, falta de material, supresión de líneas y un largo etcetera.

El inicio de la gestión de estas nuevas operadoras ha resultado nefasto desde el principio, lo cual ha generado protestas y manifestaciones de usuarios y organizaciones de personas con movilidad reducida, durante todo este año.

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Hace pocos días la AMB impuso una multa de 300.000 euros al nuevo operador, al cual la entidad le había adjudicado el servicio. Según la AMB «el operador, que presta servicio desde diciembre de 2021 a grandes municipios catalanes como Castelldefels, Gavà, Viladecans, El Prat, Cornellà, Sant Boi, L’Hospitalet de Llobregat, y sus conexiones con la ciudad de Barcelona, lleva una acumulación de quejas e incidencias desde que empezó a prestar servicio. Los usuarios han denunciado reiteradamente que que no se cumple el contrato ni las mejoras que prometían en un principio».

Según los trabajadores Baixbus, la antigua operadora, que explotaba antes el servicio, y que aun gestiona algunas líneas, «esto ya lo veíamos venir, pues los concursos de AMB se han convertido en una subasta a la baja, ganando la empresa que ofrece el precio de gestión más bajo pasando por alto condiciones laborales y de calidad del servicio prestado a los usuarios».

«Obviamente esto se traduce en que las empresas buscarán su beneficio recortando salarios y derechos de los trabajadores y reduciendo el gasto en el mantenimiento de vehículos. Como ya se está viendo», añaden los representantes de los trabajadores.

En Rosanbus, la última empresa que queda del grupo Baixbus, también están a las puertas de un concurso, ante la posible perdida de las pocas líneas que les quedan, y que aun siguen prestando servicio. Hace pocos días, el Tribunal Catalán de Contratos del Sector Público (TCCSP) ha rechazado el recurso de la patronal y dos sindicatos contra el concurso público, en que se adjudicaron las líneas a los nuevos operadores, por lo que el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) podrá continuar buscando a un contratista. 

El fiscalizador de la contratación pública descartó el recurso de UGT, CCOO, Tusgsal y la patronal Fecav y confirma que el proceso de adjudicación del AMB es ajustado a normativa. Por ello, la administración supramunicipal podrá continuar con el procedimiento. Según los trabajadores «la AMB, parece poco preocupada por desempeñar su deber de control y supervisión del servicio prestado»