El mercadillo semanal de Bellvitge que monta los viernes, al igual que el de los Pajaritos los domingos, tuvieron que adaptarse a finales de octubre, a las restricciones de movilidad que había aplicado la Generalitat.
Un aforo del 50%, distanciamiento social, gel y mascarillas.
En un primer momento la previsión era de que no abrieran, debido a la dificultad de controlar el aforo, pero al final se montaron para poder prestar un servicio muy apreciado por los vecinos y vecinas de L’Hospitalet.
En el caso del mercadillo de los Pajaritos, de ayer domingo 1 de noviembre, las imágenes nos muestran unos pasillos despejados y sin aglomeraciones, en cambio en los espacios cercanos a algunas paradas las distancias sociales recomendadas no se respetan.



